jueves, 24 de septiembre de 2026

El fotógrafo Parte II

En la entrada  "El fotógrafo" escribí sobre la afición de mi padre de tomar fotos al suscrito y a sus  hermanitos, también  sobre su afición por las cámaras fotográficas. Bueno, decidí  continuar  abordando el análisis  de dos de sus mejores tomas y el equipo que probablemente usó. Comencemos:

Primera fotografía

"Un domingo en el parque", restaurada con sus colores originales


Sin duda alguna esta fotografía fue tomada en el Parque Tomas Suri Salcedo de Barranquilla en 1982, la imagen siempre me llamó la atención por  su composición. La inclusión deliberada en el  lado derecho   de los niños jugando con los globos, la presencia  de la fuente y los arboles para enmarcar a mi madre y a mis hermanitos; el uso de la pespectiva de la baranda para dar profunidad a la escena, el posicionamiento del tronco de la derecha que funciona como un marco natural que le da profundidad a la toma y equilibra el peso del grupo principal en la izquierda. De hecho, mi padre nos situó  a un lado para respetar la regla de los tercios. 

Durante el análisis advertí algo curioso, mi padre prefería tomarnos las fotos con la cámara ladeada a propósito unos 20 a 30 grados mientras nosotros quedábamos casi paralelos a la lente, de  tal forma que el paisaje quedaban en diagonal, como el resto del parque en esta foto. Lo que en el mundo de la fotografía y el cine se llama Dutch Tilt o Plano holandés. El resultado eran estampas hermosas de gran dinamismo, expresividad y profundidad.  Además, mi padre no solo cuidó con esmero la composición, sino la escogencia del sitio para la toma; justo delante de la gran fuente, debajo de un frondoso árbol que matizaba la sombra para dejar  pasar algunos rayos del sol sin que se sobre expuciera la imagen. También uso el contrapicado para que nosotros salieramos resaltados (tomó la foto agachado). Sin duda, mi padre quería congelar un momento idílico para la posteridad. 


Segunda fotografía

"Listos para salir" , restaurada con sus colores originales

Para configurar  esta fotografía tomada probablemente  entre mediados 1982 y principios de 1983 en la terraza de nuestra antigua casa, mi padre volvió a apelar, de forma  acertada, al plano holandés y la perspectiva para dar profundidad y dinamismo a la composición. La diagonal de la  reja de la derecha y el borde de la pared de la fachada de la casa, conduce la mirada hacia nosotros, es la gracia del plano holandés que dirige el punto de fuga de la composición hacia el objeto principal. La pared donde mi padre nos agrupó sirve  en consecuencia como un marco natural, da solidez al encuadre e introduce al espectador en la escena.

En un  último plano el Land Rover, estacionado en diagonal, fue aprovechado para terminar de equilibrar el peso de la columna de la izquierda.  De paso, lo usó tambièn  para completar  el marco conceptual de la foto con un elemento narrativo; los niños están listos para el paseo dominical. Por último, con toda seguridad mi padre tomó la foto agachado, pues al colocar la cámara a la altura de los ojos de nosotros, o algo contrapicado,  logró darnos  protagonismo y dimensión en la escena. Sin duda alguna, mi progenitor  cuidó mucho los detalles para hacer un postal hermosa que aún nos enternece.

 

La referencia de la cámaras empleadas en estas fotografías.

He sometido estas dos fotografías a un análisis con inteligencia artificial. Dan como resultado un dato que yo no había advertido, que estas dos tomas fueron hechas con una cámara diferente de la empleada para las fotos de finales de los 70s. En algún momento de principios de los 80s mi padre decidió comprar un equipo más refinado que la Kodak Ektralite 10 que usaba en un principio. Hay dos  candidatas:  Kodak Ektralite 600 y Kodak Instamatic de formato 126. 


Cámara Kodak Tele-Ektralite 600


Kodak Instamatic





domingo, 20 de septiembre de 2026

Sobre la nueva fachada del Estadio Metropolitano Roberto Meléndez

 

Visión difundida del estadio Metropolitano Roberto Melendez luciendo su nueva fachada.


Como es bien sabido dentro de la comunidad barranquillera y colombiana, el coloso de la Ciudadela 20 de Julio está siendo sometido a la  ampliación de su aforo.  La administración distrital ha venido promocionando a Barranquilla como ciudad sede de importantes eventos (como la final de la Copa Suramericana), además de continuar siendo sede de las eliminatorias mundialistas.  Ademàs, el estadio Atanasio Girardot de Medellín y el Nemesio Camacho el Campin de Bogotà va a ser sometidos a sendas reformas para modernizarlos; Barranquilla no podía quedarse atrás. Así que a pesar del daño en el diseño arquitectónico original que supone quitar la pista atlética para hacer las nuevas tribunas, el suscrito, como espectador y ciudadano, acepto la necesidad de acometer con celeridad las obras. No obstante, hay algo que no está bien en la parte estética del proyecto de ampliación.




El estadio el día de su inauguración (Mayo   de 1986)


El quiebre del brutalismo funcional

El estadio Metropolitano Roberto Meléndez se ha convertido en un icono de la ciudad de Barranquilla precisamente por su diseño geométrico y funcional; una portentosa obra  de líneas rectas y simétricas que conforman un hermoso conjunto.  Fue diseñado en los años 80s como una muestra  del  brutalismo  que se expreso en otros escenarios como los estadios de Jalisco y  Azteca de México, el Maracaná de Brasil o el Monumental de River en Argentina.  El concreto expuesto, la monumentalidad de las rampas perimetrales,   columnas y corredores,  muestran su funcionalidad estructural sin decoraciones cosméticas. Son estas cualidades  lo que  ha distinguido este templo deportivo  mundialmente en sus 40 años de existencia.

No por casualidad, João Havelange, el entonces presidente de la FIFA, dijo esta frase a raíz de una visita que hizo al recinto  poco tiempo antes de su inauguración: "Es un estadio lindo, muy funcional y el mejor que he tenido oportunidad de visitar en los últimos veinte años en América Latina". El Metropolitano Roberto Meléndez  nació perfecto para su entorno, el gurù sagrado del futbol  le habìa dado su bendición y aprobación precisamente por esa funcionalidad que se mostraba desnuda a través de su fachada. Tapar esa honestidad del concreto con una “piel” de paneles de aluminio es un intento   forzado de homogenizar el estadio con los  estadios europeos modernos, borrando su verdadera identidad arquitectónica, cultural, además de su iconicidad. 


El tema ambiental

La adición de estos paneles ha sido  justificada desde el punto de vista funcional merced al “efecto venturi”: los módulos, que son  micro perforados, están dispuestos de tal manera que reduce los puntos por donde entra la brisa de tal forma, que lo redirige de manera estratégica con más fuerza hacia las graderías. No obstante, el estadio ya tenía ese problema resuelto a partir de su estructura bioclimática que depende de la ventilación natural cruzada. Los pórticos y columnas estructurales expuestas que componen la fachada dejaban enormes espacios entre sí, de esta forma los vientos alisios pasaban libremente  a través de las rampas helicoidales y los amplios corredores de circulación. Al estar el estadio completamente abierto por detrás de las gradas, los vientos que entraban horizontalmente  sacaban  el aire caliente  del terreno de juego. De esta forma se buscaba que el calor se quedara en la parte baja de la cancha.

Vemos que el estadio Metropolitano Roberto Meléndez se hizo pensando en el clima caribeño, funciona como una  estructura porosa que deja entrar libremente las brisas para barrer el calor. En ese sentido, según la opinión del suscrito,  es  innecesario, adosarle láminas de aluminio. Es un diseño que ,más allá del incremento del aforo, no necesita más aditamentos.

Ejemplos de remodelaciones de estadios emblemáticos donde se preservó su fachada original.


El  estadio "Hard Rock" (estilo brutalista) de Miami, antes y después de la remodelación a la que fue sometido. Notese cómo se conservo, y exaltó, su fachada original.



Estadio olímpico de Berlín (neoclasicismo monumental). Su fachada  no fue tapada  y  se  complementó con una intervención moderna (cubierta).



Concepto de la remodelación del Monumental de River (racionalismo funcionalista y brutalismo). También se dejará expuesta su fachada original complementándola con una cubierta moderna.


Estadio Azteca (brutalismo) después de la remodelación.Tal como paso con los casos anteriores, ha conservado a la vista la fachada original.

Como hemos podido apreciar en estos ejemplos, el legado arquitetónico, icónico y cultural de un estadio emblemático y cargado de historia es menester preservarlo por parte de las autoridades competentes. En el caso de Barranquilla y su estadio histórico, no se cumplió esta valiosa premisa. Tal como el suscrito lo ha expuesto en este escrito, el Metropolitano Roberto Melendez fue forzado a ser algo que no es.




Concepto artístico de estadio Metropolitano Robertro Meléndez con una hipotética  remodelación respetuosa de su acervo arquitetónico.  (Gemini ai)






martes, 11 de agosto de 2026

Mi carro eléctrico

En la primera crónica que escribí sobre estos ejercicios de  arqueología nostálgica  recordé los televisores que tuvimos en casa. Ahora, desempolvando viejos dibujos de mi época de la universidad,  encuentro con algo curioso.  En 1992 estaba cursando  primer semestre de diseño gráfico & publicidad, estaba inmerso en la ilustración, era un ñoño que se la pasaba metido en su universo.  Recuerdo que en vacaciones de mitad de año me puse a dibujar comics sobre las aventuras de “Cleison” , un personaje inventado por este servidor. Se trataba de un “agente universal”, una especie de profesional de la investigación que aborda todo tipo de misiones; desde casos de robo, estafas, desapariciones hasta misterios científicos. Una entidad supranacional le encomendaba las misiones. Cleison disponía de equipos y vehículos  de última generación para cumplir sus misiones.

Creo que la personalidad de Cleison  fue inspirada en la famosa serie  “Mc Giver” y en el personaje de historietas  “Dick Tracy”; asimismo, su parafernalia tecnológica tuvo mucha influencia de  “Thunderbirds”, la famosa  serie de sci – fi que antaño maravillaba a los niños.   El cómic al que me refiero se titula “El planeta verde”, donde Cleison y sus compañeros viajan al futuro y encabezan una misión de exploración al exoplaneta homónimo: un mundo que es una copia extraña de la Tierra en tiempos del jurásico.


El off road exoplametario

Para explorar ese exótico planeta, los aventureros disponen de un vehículo eléctrico 4 x 4 alimentado con energía solar. Es una plataforma rodante dotado de un panel solar hiper eficiente capaz de proporcionarle una autonomía infinita  y de alimentar un kit completo de instrumentos científicos. Hice en ese entonces un diseño muy funcional: carrocería en forma de furgón, parabrisas muy inclinado para facilitar una amplia visión del camino, separación amplia entre el chasis y el suelo, llantas pantaneras; en fin, un auténtico off road de gran eficiencia. Gracias a las técnicas digitales de ilustración y a la inteligencia artificial, pude construir  y perfeccionar  una visión artística precisa de aquel carrito solar que imaginé hace tantos años. 

Primera versión del vehículo en 1991



La versión de 1992  , en el cómic "El planeta verde"


                                    

Versión de 2026, representación realista del vehículo.

Hace 34 años el suscrito vislumbraba un carro eléctrico totalmente funcional y ni imaginaba que en 2026 estos vehículos rodarían frente a su casa y se venderían en los concesionarios de su ciudad. Claro, está el hecho de que en la actualidad  estos carros no pueden alimentarse con energía solar, pero es solo cuestión de tiempo para que ocurra.   

¿De dónde me inspiré para crearlo? Bueno, el auto eléctrico no es para nada un concepto nuevo, de hecho en los albore del siglo XX ya se vendían modelos (como el Baker Electric Model) , así que el desarrollo para llegar hasta el perfeccionamiento actual tiene un largo historial. Hubo  modelos que se  comercializaron  y probaron a lo largo de los años, con éxito modesto unas veces y fracaso en otras. Recuerdo que en el “Almanaque mundial de 1982” , un libro que se actualizaba todos los años (y que dejo de publicarse en español), aparecía el diagrama de un carro eléctrico. También, en la “Enciclopedia temática Cumbre”, editada en 1977, se informaba del "Witkar", un "automóvil accionado con pilas" . Esta documentación, más otras referencias en periódicos y rervistas, era   suficiente para alimentar   mi imaginación.                                                     


¿Qué tal diseñar una versión civil de aquel carro explorador de exoplanetas? Será un ejercicio creativo que motivará otra entrada en este blog.


martes, 7 de julio de 2026

Recordando los TV de la casa , parte I

En la crónica "El televisor Hitachi de perillas" de mi serie de remembranzas , mencioné  brevemente   algunos televisores que  tuvimos en casa. Ahora, nos ocuparemos de cada uno de ellos, un  ejercicio nostálgico  que consiste en  recrearlos y , de alguna forma, traerlos a  la vida.  Este ejercicio es una especie de "arqueología nostálgica". 


Hitachi de 21 pulgadas de 1981

Este glorioso aparato es tratado en profundidad en la crónica mencionada más arriba, cuyo enlace es https://diplocodus74.blogspot.com/2021/11/el-televisor-hitachi-de-perillas.html 

He remasterizado con  inteligencia artificial  la ilustración   que hice en aquel entonces (2021), dando este resultado:


También he investigado más sobre la referencia del televisor y probablemente era de la serie Hitachi  CT-1437 de 20"  (en la crónica de 2021 dije que era de 21",  pero la serie solo incluía máximo 20" a principios de los 80s ) 


Thoshiba

En 1987 mi padre compró una nueva casa, más grande y cómoda, para acojer a la familia de seis integrantes que eramos ( mamá, papá y cuatro hijos), pero los antiguos dueños solo podían entregarla  en abril de 1988, así que le tocó buscar donde vivir    mientras entregaban el inmueble. De esta forma, en diciembre de 1987 nos instalamos provisionalmente en una casa alquilada   a esperar. Era estrecha e incómoda, mis hermanos y yo le decíamos la "casa viejucha". Sin embargo, pasé buenos momentos allí, pues  estaba cerca del  hogar donde nací, así como del parque donde jugaba. Además, en el patio había un frondoso árbol de mango donde me trepaba para tomar fresco.

En algún momento de aquella estadía en la "casa viejucha", mi padre se presentó un sábado con un pequeño televisor marca Toshiba. La pantalla era  de 14 pulgadas, canales de perilla y , por supuesto, del tipo CRT (tubo de rayos catódicos). Esta   cajita luminosa era muy bobita y llamativa, con buena imagen. Mi padre puso el nuevo TV en la sala y se llevó el Hitachi para su cuarto. 



 Dado que no tengo fotos del aparato, he hecho la reconstrución con base a fotos de la internet y mis recuerdos. Creo que pudo ser   un Toshiba Blackstripe C-1482 o C-1481,  muy populares en los 80s, cuya novedad consistía en  la incorparación de  franjas negras verticales entre los fósforos de color de la pantalla para absorber la luz ambiental, lo que mejoraba drásticamente el contraste y la claridad de la imagen (el Hitachi también la tenía) Cuando nos mudamos a la nueva casa en abril de  1988, este aparato nos acompañó en el patio, donde nos reuniamos a ver TV. En el vi algunos partidos del mundial de futbol Italia 90.


JVC 

En diciembre de 1990, mi padre compró para su cuarto un flamante JCV de 21 pulgadas. Como era la gran novedad del momento entre las grandes marcas, este televisor venía  con  control remoto digital , menú en pantalla (para acceder al menú y hacer multiples configuraciones), entradas de Audio/Video (RCA), Dark Tinted Tube (la pantalla no era gris clara, sino oscura para aumentar el contraste), entre otros avances. Según he podido investigar, podría haber sido un  JVC C-2128 o variantes derivadas de esta serie como C-21TX o C-2188. 



Para 1991 teníamos tres televisores en casa, el Hitachi que estaba en la sala, el Thoshiba en el patio y el JVC en el cuarto de mis padres. El nuevo hogar era muy espacioso, eso estimuló la compra de más aparatos. Vendrían más cajitas luminosas, que cobraba más importancia por el advenimeinto del TV Cable. 


Sankey de perillas

A mediados de 1994, en plenas vacaciones, mi padre se presentó en casa un sábado en la tarde con un regalo,  un televisor “Sankey” CRT de 21 pulgadas tipo perilla digital.  Es decir que los canales no se pasaban con un control remoto, sino, merced a una pequeña perilla que  los visualizaba  en la pantalla; era unos números grandes de un verde fluorescente,  corte geométrico y muy esquemático. La imagen era de muy buena calidad, pues tenía un tubo   marca Goldstar coreano. Como estábamos estrenando el TV Cable, nos vino super bien. Mi padre nos dijo  que el televisor nos lo trajo  “para ver el mundial”. En efecto, en ese aparato me vi, junto con mi difunto abuelo materno, todos los partidos del mundial USA 94.

Realmente no recuerdo la referencia. Este modelo fue muy popular a mediados de los 90s como un alternativa económica de los aparatos  de control remoto y menú digital de las grandes marcas. Nos acompañó 12 años (!). Hubo que hacerle algunas reparaciones y cambiarle dos componentes (la perilla y un circuito integrado), pero nunca flaqueo en la calidad de la imagen. 


Sony Triniton

En 1998 el JVC de mi padre ya estaba viejo y tenía sus achaques. Resolvió adquirir un flamante “Sony Trinitron KV-21M40” CRT de  21 pulgadas, famoso por su carcasa oscura y minimalista , cuyas   entradas  auxiliares video, y controles manuales frontales, se ocultaban bajo una puertecilla abatible. También era característica su pantalla cilíndrica; curva de izquierda a derecha y plana de arriba hacia abajo. Dos bocinas de alta calidad, puestas a lado y lado de la pantalla, completaban el conjunto, el cual lucía muy moderno en aquella época. La imagen que proveía la pantalla era de gran calidad, de textura nítida y colores vivos.


Para mi fortuna, mi padre me cedió su JVC, coloqué entonces el Sankey para la sala y dejé mi nuevo aparato en el comedor, donde me acompaño durante aquellas  nostálgicas maratones de “Discovery Channel”. La dicha no duró mucho, solo tres años, ya que la sucesión de desperfectos lo sacó  del paisaje de la casa. En la segunda parte , continuaré esta arqueología nostálgica y tecnológica.



miércoles, 1 de julio de 2026

Recordando una vieja imagen retrofuturista

 

Hace muchos años, siendo un niño, me fascinaba una ilustración del tomo 14 de la enciclopedia “Mundo de los Niños” , o “Childcraft” según su nombre original en inglés,  donde se representaba una ciudad del futuro según la visión de los años 60s. El autor es  Denver Laredo Gillen (1914–1975),  ilustrador canadiense-estadounidense muy solicitado por editoriales y medios impresos  en la época de oro de la ilustración norteamericana.  

Aún conservo el tomo catorce de la susodicha enciclopedia, en ella la ilustración presenta este aspecto de tonalidad verdosa:


 

No onbstante,  en la internet aparece con otra tonalidad más cálida:


Sin ver el original no es posible saber cuál de las dos versiones es la más veráz. Aunque, me inclinaría por la versión cálida, dejando a las imperfecciones y desajustes de impresión el matiz verde de aquella.  Aclarado este curioso tema de artes gráficas vayamos a la imagen en sí. Esta ciudad futurista estaba compuesta por extraños vehículos voladores, cúpulas de cristal transparentes, autopistas intrincadas, autos con cabinas traslúcidas, amplias zonas verdes. Varios elementos del paisaje estaban  sostenidos por delgadas columnas, una característica esencial de la arquitectura googie , muy en boga en los años sesentas. Representa la agradable utopía de aquellos años, cuando se pensaba que para este momento, año 2026, las cosas serían así. 


Como la imagen  me sigue gustando mucho, decidí  transformarla con ayuda de la inteligencia artificial, previa  sesión de instrucciones y revisiones, en una fotografía. Un experimento que intenta mostrar cómo sería estar presente  en la fantástica ciudad que imaginó Gillen. El resultado es impresionante y extraño, la imaginación  cobra vida. 


Primero, llama la atención que la inteligencia artificial (usé ChatGPT) ha corregido, por así decirlo, varios detalles de la ilustración original; por ejemplo, le puso al monorriel aéreo unas columnas más robustas en vez de las delgadas que dibujó Guillen. Es claro que estas ultimas no soportarían el peso de los vagones.





También colocó refuerzos metálicos a las cúpulas transparentes e hizo los autos más aerodinámicos.  Y, como ocurrió con el monorriel, fortaleció las columnas que sostienen la pesada estructura cilíndrica del lado izquierdo.



Si observan bien, la AI también cambió el curso del monorriel, no lo extendió hasta la lejanía como en la imagen original. Por lo demás, el espíritu  de la  ilustración de Guillen luce intacto en la recreación y me gusta de verdad.  Seguiré en este ejercicio de recrear expresiones del arte popular con ayuda de la AI.

 



martes, 9 de junio de 2026

Cuando los colores fluyen en el aire, parte I

 

Fragmento de la pintura aerográfica "ABANICO CREATIVO" de
Héctor Barceló, autor del BLOG y de este artículo.

Amor a primera vista.

En   1992 me encontraba en  el segundo semestre de diseño publicitario en la universidad, estaba en la clase "Diseño I"  cuando  una compañera se presentó ante el profesor con   una cajita negra muy bonita. La abrió y de ella emergió la imagen de un pequeño aparato metálico y brillante. Parecía un lapicero con una pequeña palanca y una rosca para conectarle una manguerita, también tenía adosado a su cuerpo un orificio para unirle  un depósito de pintra. El profesor lo tomó delicadamente con sus manos, seguidamente  explicó que se trataba de un "aerógrafo" y que servía para pintar pulverizando la pintura... Que era algo así como una pistola atomizadora en miniatura.  Desde entonces, me obsesioné con el.


Ya en casa, le expliqué a mi padre todo sobre la naturaleza de aquel aparato. Le dije que deseaba tener uno para aprender a usarlo. Sabía que era muy costoso, pero, afortunadamente, mi progenitor tuvo siempre los medios para darme todo lo que necesitaba, además, sabía muy bien que le iba a dar buen uso. "El sábado vamos a comprarlo", respondió. Fuimos a "Arquitectura 76", el vendedor nos mostró un aerógrafo marca "Paasche" modelo  VL (esta marca ha sido  la más popular en Colombia)  Aquel sábado, regresaba a casa emocionado con mi primer aerógrafo (que aún conservo).

Una imagen similar  al kid recibido en 1992. 


Mi papá no se conformó con comprarme el aerógrafo, sino, que me dio el compresor para poder usarlo. El mismo armaba el equipo, hacía el arranque de la unidad, conectaba el tanque y fabricaba los filtros. Con mucha dificultad al principio (pues, es una técnica difícil) fui aprendiendo a domar el instrumento. Leí todos los libros que había en la biblioteca sobre el tema y también compré algunos. A lo largo de los años he logrado un aceptable grado de dominio, además he adquirido otros aerógrafos (tengo seis ) El último de los cuales es el "Paasche raptor", el más nuevo de la marca estadounidense.

A finales del último semestre lectivo de 1995, apareció en la revista de la universidad un artículo mi autoría sobre aerografía. A continuación reproduzco su contenido con algunas actualizaciones (dar clic en el enlace)

Qué es la aerografía?

 Es la técnica pictórica que utiliza la pintura pulverizada a través de un chorro de aire para aplicar color cobre una superficie plana o tridimensional. El instrumento esencial en esta técnica es el aerógrafo , que es en resumidas cuentas el aparato que usa el ilustrador para pulverizar la pintura merced a una fuente de aire comprimido.


TIPOS DE AERÓGRAFÍA
Hay tres tipos esenciales de aerografías:
De máscara fija
De máscara suelta.
A mano alzada

La primera  (que, por cierto, es la que más requiere habilidad y destreza) consiste en pintar reservando el espacio mediante una máscara previamente recortada. La máscara se hace por medio de una película autoadhesiva transparente que se pega sobre la superficie de trabajo para después recortar con un bisturí aquellas zonas donde el artista desea rociar pintura. Esta operación se repite pacientemente muchas veces hasta que queda completada la ilustración. Obviamente mientras se rocía una zona recortada el resto de la pintura queda cubierta con la película, lo que imposibilita tener una visión completa de ella mientras se pinta. Esto obliga al artista a memorizar la parte del trabajo que está tapada (recordar su tonalidad de sus colores, su intensidad etc) para poder desarrollar correctamente la zona que está pintando en ese momento. Esta es  la razón por la cual se afirma que el artista de aerógrafo “pinta a ciegas” .La  aerografía de máscara fija es la usada a nivel profesional para trabajos destinados a la impresión, y fundamentalmente es para soportes de tamaño relativamente pequeño.


En el segundo tipo, de máscara suelta, el espacio a pintar no se reserva con película adhesiva, sino, con otro tipo de elementos, tales como: cartulinas, acetatos, cartones, o cualquier otro material. Así, el artista utiliza sendas máscaras recortadas de diversas formas para reservar o tapar zonas. Como estas máscaras no se pegan a la superficie de trabajo se les llama “sueltas”. Se pueden asegurar, para que no se vuelen mientras se rocía, con la mano o con (si el soporte lo permite) cinta adhesiva, chinches, alfileres etc.

Utilizando mascara fija o película enmascaradora.


Máscara suelta sobre  tela.


El autor del texto trabajando con  el aerógrafo (Paasche raptor) sobre   un lienzo.


Ya en el tercer tipo no se usa ningún tipo de máscara, ya que el artista resuelve toda la ilustración  libremente sin delimitar y reservar zonas. Graduando el grosor del choro de pintura pulverizada, resuelve volúmenes, define bordes etc.
Es más común este tipo de aerografía en el muralismo donde el tamaño del área de trabajo hace oneroso el uso de máscaras para cubrir zonas a pintar.


Sin embargo, y por experiencia propia, lo más común y recurrente es que muy poco se use al cien por ciento un solo tipo de aerografía durante el desarrollo de una pintura, incluso si es un mural. Aunque se este aplicando película autoadhesiva, habrá algún momento en que se recurrirá a una máscara suelta para definir algún detalle (un brillo borroso con pintura blanca, un borde que deseamos se vea difuminado etc.) O en algunas ocasiones se hará necesario pintar a mano alzada en ciertas zonas, como un celaje con nubes por ejemplo.
Igualmente, pintando un mural podrían emplearse mascaras para definir los detalles que  el artista crea necesario.


Pinturas y soportes

Es posible utilizar cualquier tipo de pintura en la aerografía: Óleo, Acrílico, vinilo, laca, acuarela, tinta. Sin embargo, sólo esta última puede usarse directamente, sin necesidad de diluirla; lo cual, la convierte en la más utilizada ya que no hay peligro de que se tape el aparato. En cuanto al resto, el aerógrafo las pulveriza siempre y cuando se diluyan muy bien con el solvente adecuado  (hasta que queden con la consistencia de la leche) para garantizar el buen rendimiento del aparato. 

Con los soportes  pasa igual: se puede usar cualquiera, ya sea papel acuarela, cartón durex acetato, lienzo o la superficie de una pared. Generalmente uso como soporte cartón durex y lienzo aplicando acuarela líquida  y acrílico respectivamente.


El aerógrafo

El aerógrafo se ha constituido en una importante herramienta de expresión gráfica a través de la historia, ya sea en el aspecto publicitario o artístico. Fue inventado en 1893 por el acuarelista inglés Charles Burdik en su afán de encontrar una forma rápida y efectiva de colorear celajes.

Básicamente el aerógrafo funciona gracias al principio de atomización interna, Un caudal de aire comprimido pasa por la boquilla donde se mezcla con la pintura. El vacío que se crea en la parte delantera de la boquilla hace ascender la pintura del depósito y la mezcla con el aire comprimido, lo cual permite su salida en pequeñísimas partículas agrupadas en forma de chorro. Este puede ser controlado y regulado alternando la proporción aire/pintura mediante una palanca.

El suministro de aire es controlado por un preciso sistema de válvula ubicado en el cuello del aerógrafo. Cuando se oprime hacia abajo la palanca, la válvula deja pasar el aire inmediatamente.


FUNCIONAMIENTO DEL AERÓGRAFO

El la parte delantera del aerógrafo está la tapa de aire y esta a su vez, aloja la boquilla. La tapa de aire está diseñada para dejar pasar aire alrededor de la boquilla. Unida a la tapa de aire por medio de una rosca está la guarda de la boquilla que tiene la misión de protegérla de posibles golpes.

La boquilla es la parte más importante del aerógrafo, puesto que tiene el encargo de controlar el chorro de pintura. Justo dentro de la boquilla se encuentra la aguja de fluido que se mueve hacia delante y hacia atrás; esta cooperación conjunta entre la aguja y la boquilla permite controlar el flujo de pintura proveniente del depósito de pintura. La aguja pasa a través de la columna ahorquillada de la palanca de control, de su caja de muelle y se apoya suavemente en la punta de la boquilla. Para mantenerse fija en su posición, la aguja tiene un tornillo de sujeción.


Ilustración: Héctor Barceló, autor del artículo.



Ilustración: Héctor Barceló, autor del artículo.



Mis aerógrafos

Desde 1992 he tenido varios aparatos. He aquí una cronología de todos mis aerógrafos:



Paasche VL ( 1992). Regalo de mi padre. Aún lo conservo y uso.


Astek 3000 S (adquirido en 1999, operativo)


GGB de acción doble ( adquirido en 2013, en uso)



GGB de acción doble ( adquirido en 2013, en uso)


Paasche VL  (adquirido en 2014, operativo) 


Paasche raptor, el ultimo adquirido (2019)



Tengo, además, dos pistolas de acción simple marca GGB para pintar superficies grandes:












Finalizo la primera parte de este maravillos tema. Atentos a la segunda entrega.

Entrada publicada originalmente en 2011 en el blog  "Artiscropolis", actualizada en 2019 y 2023. Posteada de nuevo en el presente  blog.

El fotógrafo Parte II

En la entrada  "El fotógrafo" escribí sobre la afición de mi padre de tomar fotos al suscrito y a sus  hermanitos, también  sobre ...