martes, 7 de julio de 2026

Recordando los TV de la casa , parte I

En la crónica "El televisor Hitachi de perillas" de mi serie de remembranzas , mencioné  brevemente   algunos televisores que  tuvimos en casa. Ahora, nos ocuparemos de cada uno de ellos, un  ejercicio nostálgico  que consiste en  recrearlos y , de alguna forma, traerlos a  la vida.  Este ejercicio es una especie de "arqueología nostálgica". 


Hitachi de 21 pulgadas de 1981

Este glorioso aparato es tratado en profundidad en la crónica mencionada más arriba, cuyo enlace es https://diplocodus74.blogspot.com/2021/11/el-televisor-hitachi-de-perillas.html 

He remasterizado con  inteligencia artificial  la ilustración   que hice en aquel entonces (2021), dando este resultado:


También he investigado más sobre la referencia del televisor y probablemente era de la serie Hitachi  CT-1437 de 20"  (en la crónica de 2021 dije que era de 21",  pero la serie solo incluía máximo 20" a principios de los 80s ) 


Thoshiba de 14 pulgadas  de 1987

En 1987 mi padre compró una nueva casa, más grande y cómoda, para acojer a la familia de seis integrantes que eramos ( mamá, papá y cuatro hijos), pero los antiguos dueños solo podían entregarla  en abril de 1988, así que le tocó buscar donde vivir    mientras entregaban el inmueble. De esta forma, en diciembre de 1987 nos instalamos provisionalmente en una casa alquilada   a esperar. Era estrecha e incómoda, mis hermanos y yo le decíamos la "casa viejucha". Sin embargo, pasé buenos momentos allí, pues  estaba cerca del  hogar donde nací, así como del parque donde jugaba. Además, en el patio había un frondoso árbol de mango donde me trepaba para tomar fresco.

En algún momento de aquella estadía en la "casa viejucha", mi padre se presentó un sábado con un pequeño televisor marca Toshiba. La pantalla era  de 14 pulgadas, canales de perilla y , por supuesto, del tipo CRT (tubo de rayos catódicos). Esta   cajita luminosa era muy bobita y llamativa, con buena imagen. Mi padre puso el nuevo TV en la sala y se llevó el Hitachi para su cuarto. 



 Dado que no tengo fotos del aparato, he hecho la reconstrución con base a fotos de la internet y mis recuerdos. Creo que pudo ser   un Toshiba Blackstripe C-1482 o C-1481,  muy populares en los 80s, cuya novedad consistía en  la incorparación de  franjas negras verticales entre los fósforos de color de la pantalla para absorber la luz ambiental, lo que mejoraba drásticamente el contraste y la claridad de la imagen (el Hitachi también la tenía) Cuando nos mudamos a la nueva casa, este aparato nos acompañó en el patio, donde nos reuniamos a ver TV. En el vi algunos partidos del mundial de futbol Italia 90.


JVC de 21 pulgadas

En diciembre de 1990, mi padre compró para su cuarto un flamante JCV de 21 pulgadas. Como era la gran novedad del momento entre las grandes marcas, este televisor venía  con  control remoto digital , menú en pantalla (para acceder al menú y hacer multiples configuraciones), entradas de Audio/Video (RCA), Dark Tinted Tube (la pantalla no era gris clara, sino oscura para aumentar el contraste), entre otros avances. Según he podido investigar, podría haber sido un  JVC C-2128 o variantes derivadas de esta serie como C-21TX o C-2188. 



En ese entonces, teníamos tres televisores en casa el Hitachi que estaba en la sala, el Thoshiba en el patio y el JVC en el cuarto de mis padres. El nuevo hogar era casi doble de grande que la vieja casa y eso estimuló la compra de más aparatos. Vendrían más cajitas luminosas, que cobraban más importancia por el advenimeinto del TV Cable. En la segunda parte , seguiré con esta arqueología nostálgica y tecnológica.



miércoles, 1 de julio de 2026

Recordando una vieja imagen retrofuturista

 

Hace muchos años, siendo un niño, me fascinaba una ilustración del tomo 14 de la enciclopedia “Mundo de los Niños” , o “Childcraft” según su nombre original en inglés,  donde se representaba una ciudad del futuro según la visión de los años 60s. El autor es  Denver Laredo Gillen (1914–1975),  ilustrador canadiense-estadounidense muy solicitado por editoriales y medios impresos  en la época de oro de la ilustración norteamericana.  

Aún conservo el tomo catorce de la susodicha enciclopedia, en ella la ilustración presenta este aspecto de tonalidad verdosa:


 

No onbstante,  en la internet aparece con otra tonalidad más cálida:


Sin ver el original no es posible saber cuál de las dos versiones es la más veráz. Aunque, me inclinaría por la versión cálida, dejando a las imperfecciones y desajustes de impresión el matiz verde de aquella.  Aclarado este curioso tema de artes gráficas vayamos a la imagen en sí. Esta ciudad futurista estaba compuesta por extraños vehículos voladores, cúpulas de cristal transparentes, autopistas intrincadas, autos con cabinas traslúcidas, amplias zonas verdes. Varios elementos del paisaje estaban  sostenidos por delgadas columnas, una característica esencial de la arquitectura googie , muy en boga en los años sesentas. Representa la agradable utopía de aquellos años, cuando se pensaba que para este momento, año 2026, las cosas serían así. 


Como la imagen  me sigue gustando mucho, decidí  transformarla con ayuda de la inteligencia artificial, previa  sesión de instrucciones y revisiones, en una fotografía. Un experimento que intenta mostrar cómo sería estar presente  en la fantástica ciudad que imaginó Gillen. El resultado es impresionante y extraño, la imaginación  cobra vida. 


Primero, llama la atención que la inteligencia artificial (usé ChatGPT) ha corregido, por así decirlo, varios detalles de la ilustración original; por ejemplo, le puso al monorriel aéreo unas columnas más robustas en vez de las delgadas que dibujó Guillen. Es claro que estas ultimas no soportarían el peso de los vagones.





También colocó refuerzos metálicos a las cúpulas transparentes e hizo los autos más aerodinámicos.  Y, como ocurrió con el monorriel, fortaleció las columnas que sostienen la pesada estructura cilíndrica del lado izquierdo.



Si observan bien, la AI también cambió el curso del monorriel, no lo extendió hasta la lejanía como en la imagen original. Por lo demás, el espíritu  de la  ilustración de Guillen luce intacto en la recreación y me gusta de verdad.  Seguiré en este ejercicio de recrear expresiones del arte popular con ayuda de la AI.

 



Recordando los TV de la casa , parte I

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