domingo, 20 de septiembre de 2026

Sobre la nueva fachada del Estadio Metropolitano Roberto Meléndez

 

Visión difundida del estadio Metropolitano Roberto Melendez luciendo su nueva fachada.


Como es bien sabido dentro de la comunidad barranquillera y colombiana, el coloso de la Ciudadela 20 de Julio está siendo sometido a la  ampliación de su aforo.  La administración distrital ha venido promocionando a Barranquilla como ciudad sede de importantes eventos (como la final de la Copa Suramericana), además de continuar siendo sede de las eliminatorias mundialistas.  Ademàs, el estadio Atanasio Girardot de Medellín y el Nemesio Camacho el Campin de Bogotà va a ser sometidos a sendas reformas para modernizarlos; Barranquilla no podía quedarse atrás. Así que a pesar del daño en el diseño arquitectónico original que supone quitar la pista atlética para hacer las nuevas tribunas, el suscrito, como espectador y ciudadano, acepto la necesidad de acometer con celeridad las obras. No obstante, hay algo que no está bien en la parte estética del proyecto de ampliación.




El estadio el día de su inauguración (Mayo   de 1986)


El quiebre del brutalismo funcional

El estadio Metropolitano Roberto Meléndez se ha convertido en un icono de la ciudad de Barranquilla precisamente por su diseño geométrico y funcional; una portentosa obra  de líneas rectas y simétricas que conforman un hermoso conjunto.  Fue diseñado en los años 80s como una muestra  del  brutalismo  que se expreso en otros escenarios como los estadios de Jalisco y  Azteca de México, el Maracaná de Brasil o el Monumental de River en Argentina.  El concreto expuesto, la monumentalidad de las rampas perimetrales,   columnas y corredores,  muestran su funcionalidad estructural sin decoraciones cosméticas. Son estas cualidades  lo que  ha distinguido este templo deportivo  mundialmente en sus 40 años de existencia.

No por casualidad, João Havelange, el entonces presidente de la FIFA, dijo esta frase a raíz de una visita que hizo al recinto  poco tiempo antes de su inauguración: "Es un estadio lindo, muy funcional y el mejor que he tenido oportunidad de visitar en los últimos veinte años en América Latina". El Metropolitano Roberto Meléndez  nació perfecto para su entorno, el gurù sagrado del futbol  le habìa dado su bendición y aprobación precisamente por esa funcionalidad que se mostraba desnuda a través de su fachada. Tapar esa honestidad del concreto con una “piel” de paneles de aluminio es un intento   forzado de homogenizar el estadio con los  estadios europeos modernos, borrando su verdadera identidad arquitectónica, cultural, además de su iconicidad. 


El tema ambiental

La adición de estos paneles ha sido  justificada desde el punto de vista funcional merced al “efecto venturi”: los módulos, que son  micro perforados, están dispuestos de tal manera que reduce los puntos por donde entra la brisa de tal forma, que lo redirige de manera estratégica con más fuerza hacia las graderías. No obstante, el estadio ya tenía ese problema resuelto a partir de su estructura bioclimática que depende de la ventilación natural cruzada. Los pórticos y columnas estructurales expuestas que componen la fachada dejaban enormes espacios entre sí, de esta forma los vientos alisios pasaban libremente  a través de las rampas helicoidales y los amplios corredores de circulación. Al estar el estadio completamente abierto por detrás de las gradas, los vientos que entraban horizontalmente  sacaban  el aire caliente  del terreno de juego. De esta forma se buscaba que el calor se quedara en la parte baja de la cancha.

Vemos que el estadio Metropolitano Roberto Meléndez se hizo pensando en el clima caribeño, funciona como una  estructura porosa que deja entrar libremente las brisas para barrer el calor. En ese sentido, según la opinión del suscrito,  es  innecesario, adosarle láminas de aluminio. Es un diseño que ,más allá del incremento del aforo, no necesita más aditamentos.

Ejemplos de remodelaciones de estadios emblemáticos donde se preservó su fachada original.


El  estadio "Hard Rock" (estilo brutalista) de Miami, antes y después de la remodelación a la que fue sometido. Notese cómo se conservo, y exaltó, su fachada original.



Estadio olímpico de Berlín (neoclasicismo monumental). Su fachada  no fue tapada  y  se  complementó con una intervención moderna (cubierta).



Concepto de la remodelación del Monumental de River (racionalismo funcionalista y brutalismo). También se dejará expuesta su fachada original complementándola con una cubierta moderna.


Estadio Azteca (brutalismo) después de la remodelación.Tal como paso con los casos anteriores, ha conservado a la vista la fachada original.

Como hemos podido apreciar en estos ejemplos, el legado arquitetónico, icónico y cultural de un estadio emblemático y cargado de historia es menester preservarlo por parte de las autoridades competentes. En el caso de Barranquilla y su estadio histórico, no se cumplió esta valiosa premisa. Tal como el suscrito lo ha expuesto en este escrito, el Metropolitano Roberto Melendez fue forzado a ser algo que no es.




Concepto artístico de estadio Metropolitano Robertro Meléndez con una hipotética  remodelación respetuosa de su acervo arquitetónico.  (Gemini ai)






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