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miércoles, 27 de julio de 2022

¿Qué es una lente gravitacional?

 


Últimamente hemos visto en los medios y redes fascinantes imágenes sobre este fenómeno, cuya naturaleza es extraordinaria.


En palabras llanas, el espacio-tiempo es una entidad de cuatro dimensiones en las que una es el tiempo y las tres restantes el espacio. La masa es capaz de curvar el espaciotiempo, y esta curvatura viene a ser lo que llamamos “gravedad”. Este es uno de los más curiosos resultados de la Teoría General de la Relatividad de Einstein, y describe la interacción gravitatoria donde los rayos de luz trazan líneas “rectas” a través del espacio-tiempo, pero que precisamente no lo son si tenemos en cuenta solo las tres dimensiones con las que convivimos (alto, ancho y largo) Por tal razón, los rayos de luz siguen la “curvatura” que la gravedad le provoca al espaciotiempo. Así, es perfectamente posible que los rayos de luz emitidos por cualquier objeto puedan ser desviados si hay una concentración de masa cerca.


 Esto se evidencia cuando la luz de una estrella distante (véase figura 1) que pasa cerca del Sol será desviada un pequeño ángulo de tal forma, que parecerá estar para un observador en la Tierra en una posición diferente a la que realmente está. Y esta es la base para entender el fenómeno llamado “lente gravitacional” o “lente gravitatoria”.



                                                        

El telescopio “Hubble” y, más recientemente, el “James Webb” las han detectado cuando la luz (véase la figura 1) que emite la galaxia lejana es curvada por el espaciotiempo deformado por  la gravedad  de la enorme masa del Quásar que está situado delante. De esta forma, la imagen captada por los telescopios muestra la luz  del la galaxia distorsionada “rodeando” al Quásar .

Infografía del autor del blog.

                                                    

Las aplicaciones de la lente gravitacional en astrofísica son invaluables, porque permite detectar luz de objetos muy lejanos que de otra forma no podrían vislumbrarse. Una especie de lente astronómica natural al servicio de la ciencia, que ayuda a hacer realidad la famosa frase de Carl Sagan: "En algún lugar algo increíble está esperando ser descubierto".


             
Lente gravitacional captada por el telescopio Hubble (imagen  NASA) La galaxia oculta se evidencia  deformada alrededor del cúmulo de galaxias   relativamente   cercano del centro de la foto.



Material recomendado:


DarkSapiens. (2011). El efecto de lente gravitacional.

Recuperado el 26 de julio de 2022, de NAUKAS:

https://naukas.com/2011/09/12/el-efecto-de-lente-gravitacional/


Marín, D. (2020). Usando el Sol como lente gravitatoria para ver la superficie de planetas extrasolares.

Recuperado el 27 de julio de 2022, de EUREKA:

https://danielmarin.naukas.com/2020/04/10/usando-el-sol-como-lente-gravitatoria-para-ver-la-superficie-de-planetas-extrasolares/

 

NASA. (2011). El Hubble observa una galaxia lejana a través de una lente cósmica

Recuperado el 27 de julio de 2022, de: Complejo De Comunicaciones Del Espacio Profundo De Madrid. RED DE ESPACIO PROFUNDO

https://www.mdscc.nasa.gov/index.php/2021/07/26/el-hubble-observa-una-galaxia-lejana-a-traves-de-una-lente-cosmica/

 

Cosmos, Carl Sagan (1980)

Historia del tiempo, Stephen Hawking (1988)

 

 



miércoles, 11 de agosto de 2021

 

 La nave espacial "Bussard Ramjet"

 Una de las naves espaciales más populares entre los frikis

espacio trastornados y aficionados a la ciencia ficción, también 

me ha fascinado desde mi adolescencia.


Imagen de Adrian Mann.

                                                              

Año 1990,  tenía a la sazón 16 años y terminaba  de leer el  libro “Cosmos” de Carl Sagan. Había visto la serie homónima y sentía emoción al leer la versión escrita. En un memorable capítulo del libro, y de la serie, llamado “Viajes a través del espacio y el tiempo”, Sagan nos habla del viaje estelar. ¿Podría la raza humana viajar hacia las estrellas en un futuro? ¿Cómo serían las naves que utilizaría? No había forma de saberlo, pero existían  ya diseños conceptuales de futuras naves que podrían en teoría ser viables. Uno de esos diseños era el “Bussard ramjet” concebido por el físico estadounidense Robert W. Bussard en los años 60.

 

En el libro Sagan, haciendo alarde de su capacidad para explicar de forma entendible conceptos complejos decía: “Bussard ha propuesto una especie de nave interestelar a reacción que va recogiendo la materia difusa, principalmente átomos de hidrógeno, que están flotando entre las estrellas, la acelera en un motor de fusión y la expulsa por detrás. El hidrógeno serviría tanto de combustible como de masa de reacción…”  La nave en cuestión tenía la ventaja de que no tenía que cargar con el  combustible porque  lo recogía en el camino. Esto le permitía una gran capacidad de hacer largos cruceros estelares  sin importar la distancia. Algo similar a lo que ocurre con los barcos de velas que no necesitan llevar diesel, gasolina ni ningún tipo de carburante, ya que su fuera motriz está presente en el viento que  aprovechan con los velámenes.

 

Se sabe que  en el espacio profundo hay aproximadamente un átomo por cada diez centímetros cúbicos aproximadamente, una cantidad absurdamente exigua. Por tal motivo, la nave necesitaría de un área de recogida de cientos de kilómetros para hacer funcionar el   reactor, algo poco práctico. Como los átomos de Hidrogeno se desplazarían a una  velocidad próxima a la luz una vez la nave alcanzase velocidades relativistas, los rayos cósmicos inducidos podrían matar a los tripulantes.


Esquema de la nave Bussard Ramjet (Ilustración de Héctor Barceló, autor del blog)
                     

A lo largo de los años hubo varias propuestas para solucionar estos problemas, una de ellas consiste en despojar a los átomos de Hidrógeno de sus electrones mediante un láser. Los átomos quedarían de esta manera eléctricamente cargados de tal manera  que pudiesen ser conducidos, merced a un potente campo magnético, hacia la pantalla de recogida lejos del resto de la nave. Con esto también se soluciona el tamaño  de la pantalla, ya que el campo magnético y el láser se encargarían del trabajo de ir recogiendo el combustible.


Características y prestaciones  de la nave, un hipotético viaje. 

En la proyección original, la nave debería alcanzar una velocidad próxima  a la de la luz (más no la igualaría por las transformaciones de Lorentz)  después de un tiempo de aceleración continua dado  que los átomos saldrían de la tobera a un valor cercano a  dicha velocidad. Esto implica un serio compromiso con la teoría de la Relatividad especial,  la cual sentencia que el tiempo se ralentizaría  para los tripulantes del vehículo. Supongamos que en el año 3400 la enorme  nave espacial Bussard Ramjet “Próxima Centauri” se prepara para un viaje hacia la estrella que lleva su nombre y que está a unos 4 años luz de la Tierra. Está anclada en una órbita alrededor de la Luna  mientras se hacen los preparativos.  Transbordadores llegan desde la base  lunar  transportando pertrechos, la actividad es intensa. Grupos de astronautas y robots realizan largas  jornadas de revisión, palmo a palmo escudriñan el fuselaje para verificar que todo esté en su sitio. Lo mismo hace la tripulación en el interior, hay que poner a punto el complejo ordenador que manejara el funcionamiento  de la nave.

 

Se da la señal de partida, cuatro potentes naves remolcadoras de propulsión plásmica enganchan la nave y se alejan de la Luna. Poco a poco aceleran hasta llegar a una velocidad suficiente para llevarla en unos meses hasta el borde del Sistema solar utilizando, además, la asistencia gravitatoria de los planetas exteriores. Durante ese lapso de tiempo los tripulantes aprovechan para realizar la adaptación a la vida de a bordo. Cuando  la nave, arrastrada por los remolcadores, llega al punto de la  heliopausa la computadora enciende el reactor y extiende la rejilla que  emerge desde el plato primario de la nave. Cuando la rejilla está totalmente extendida se enciende el campo magnético y el láser. Lentamente los átomos van cayendo hacia la rejilla al tiempo que el efecto del láser los despoja de sus electrones. Después un tiempo el reactor funciona a plenitud, los remolcadores se desprenden de la nave y se introducen en unos hangares especialmente acondicionados dentro de esta.

 

La “Próxima Centauri”, ya está preparada  para  iniciar en pleno el viaje  a través del espacio interestelar. Dentro de la nave hay avanzados mecanismos  (que solo han sido posibles gracias a la manipulación cuántica de la gravedad)  que hacen llevadera la vida de tripulantes y pasajeros: la  paragravedad  y el “anulador de inercia”. El primero para generar gravedad artificial (justo a 9.8m/s2 como en la Tierra) y el segundo para proteger la  integridad humana de las consecuencias de la aceleración y desaceleración.  

Tras varios meses de constante aceleración, la nave se desplaza al 90% de la  velocidad de la luz. Y le esperan unos 6 años de viaje hasta el   exoplaneta “Próxima Centauri b” que orbita la zona habitable de la estrella enana roja “Próxima Centauri” que, a su vez, hace parte del  sistema "Alfa Centauri". Para afrontar el viaje, todos  se someten a la criogenización en cápsulas especialmente acondicionadas. Mientras tanto, el ordenador central controla todos los parámetros de funcionamiento de la nave.

Finalizado el recorrido interestelar de crucero, la computadora de la nave activa el sistema de desaceleración a fin de llegar  a las cercanías del sistema “Alfa  Centauri”. Una vez detenida, emergen de nuevo las remolcadoras y empiezan a conducirla   a  un área Lagrange adecuada alrededor  del exoplaneta “Próxima  Centauri b”. La tripulación es despertada y sometida, por los robots de abordo,  a un procedimiento de readaptación para recuperarse del sueño criogénico.

Cuando la nave finalmente es anclada en el área Lagrange, el espectáculo es sobrecogedor. La tripulación se agolpa en las ventanas de observación y contemplan el aquel mundo. Saben que efectivamente, han pasado 6 años desde que partieron de la Tierra…Pero también son consientes de que  allá, en el planeta madre, han transcurrido más años  debido a la dilatación relativista del tiempo. 

He ejemplificado, mediante este corto relato, las prestaciones que tendría una nave Bussard ramjet, como verán se trata de una máquina de una complejidad inalcanzable para la tecnología actual. La  construcción de esta bestia tal vez podría ocurrir  dentro de 1000 años o incluso más… Quizás nunca se construya. Algunos autores y divulgadores le llaman “nave de ciencia ficción”. En la cultura popular ha hecho apariciones célebres como en la serie y el libro “Cosmos” (descrita más arriba), en la novela de ciencia ficción “Tau Cero” de Poul Anderson, en la serie de libro “Espacio Conocido” de Larry Niven.


En el arte espacial.

Esta nave espacial ha sido recreada en muchas ilustraciones por grandes artistas espaciales, la más popular es la del gran Rick Sternbach, la cual apareció en la serie "Cosmos" y su correspondiente libro:

Bussard Ramjet por Rick Sternbach
                                                 


Hubo otra versión que también apareció en la mencionada serie (y su  libro). En ella, la nave lleva en el fuselaje un dodecaedro como símbolo de la Tierra:




También existe esta, aparentemente más reciente, que se encuentra en diferentes sitios de la web: 




Versión de   Joe Bergeron
                                                          

En los últimos   años han surgido nuevas ilustraciones basadas en  desarrollos del diseño original:
 Bussard ramjet de Nick Stevens.
                                                    


                                               Imagen de CodyLabs.

                                                             

No he encontrado ilustraciones conceptuales del estratoreactor Bussard realizadas por latinos, pero me permito publicar mi versión en técnica digital e inspirada en el diseño clásico. Lleva en su fuselaje el dodecaedro para simbolizar la Tierra y la inteligencia humana, la inscripción del nombre reza así en latín: "Nave Trappist del planeta Tierra" en alusión a su objetivo: el sistema  Trappist-1 en el cual, como todos saben, se han descubierto varios exoplanetas.


  Estratoreactor Bussard por el autor del blog, Héctor Barceló.
                         


Material adicional recomendado:

(@Pr3cog),A. (2013).Presenciando el final del universo desde una nave estatocolectora de Bussard.

Recuperado el 11 de agosto de 2021, de El Tercer Precog:

https://eltercerprecog.blogspot.com/2013/02/presenciando-el-final-del-universo.html


Marín, D. (2012).Cómo viajar a Alfa Centauri.

Recuperado el 11 de agosto de 2021, de EUREKA:

https://danielmarin.naukas.com/2012/10/18/como-viajar-a-alfa-centauri/


Cosmos, Carl Sagan (1980)

El futuro de la humanidad, Michio Kaku (2018)



 

miércoles, 24 de febrero de 2021

 



 Mis máquinas del tiempo favoritas,parte I




Publicaré varias entradas describiendo cada una de estas. Las hay sacadas de la 

sci fi y de la ciencia.


La máquina del tiempo de Thorne. 

Esta no pertenece a mundo de la sci fi, es un producto de una especulación basada en principios físicos. Es de autoría de Kip Thorne quien es un físico teórico estadounidense considerado un gurú de la relatividad general  y los agujeros negros. Nació el 1 de junio de 1940, fue amigo y colega de Stephe Hawking y Carl Sagan, ganador del Premio Nobel de física. Perteneció a la denominada edad de oro de los agujeros negros, siendo formador de una generación de físicos. Se hizo popular por ser el asesor científico de la película “Interestellar”. Su  máquina del tiempo la describe en su libro clásico “Agujeros negros y tiempo curvo”. Como es un tema algo complicado de explicar al profano, me he guiado de uno de los videos del popular youtuber  el físico Javier Santaolalla (a quien tuve la oportunidad de conocer personalmente) para exponer los conceptos. También me ha servido el  mencionado libro de Thorne, el libro “El tejido del Cosmos” de Brian Greene e “Hiperespacio” de Michio Kaku.


A raíz de la postulación de Eisntein de su teoría de la relatividad especial y general en 1906, 1915 y 1916 respectivamente, se introdujo en la física el concepto de “espacio tiempo” que, hablando castizamente, se puede entender como una gran lona elástica que puede deformarse por concentraciones de masa o energía. Imaginemos una lona saltarina a la cual se le pone una bola para jugar bolos, veremos inmediatamente que la superficie de la lona se hunde por la masa de aquella. Y si ahora aventamos una bolita de ping pong advertiremos que rodará en círculos a través de deformación   que ha producido la pesada bola sobre la lona. (ver fig. 1) La lona plana (de dos dimensiones) se deforma dentro de una dimensión más (la tercera dimensión) cuando se coloca la pesada bola de boliche. Ahora, de la misma forma, imaginemos como nuestro espacio de tres dimensiones se “pliega” o “deforma” dentro una cuarta dimensión por el efecto de una concentración de masa.  




Esta misma analogía podemos aplicarla, por ejemplo, a la Luna que viene a ser la bolita de ping pong y la Tierra la  pesada bola de boliche. La Tierra con su enorme masa “deforma” el espacio-tiempo provocando que la Luna describa una órbita   a su alrededor (ver fig. 2) Es  algo traído de los pelos  visualizar en la cabeza tal cosa, pero esa es la maravilla de las teorías de Einstein.

Ahora, si el espacio tiempo se puede plegar o deformar, ¿podrían dos puntos lejanos del espacio-tiempo plegarse de tal forma que se puedan hacer coincidir por medio de un atajo? Veamos la lustración donde ejecuto otra popular analogía: el papel y el lápiz que muestro en la siguiente secuencia numerada de fotos:

 


El papel tiene impreso el plano de una calle y dos puntos alejados A y B (foto 1), si somos capaces de doblar el papel de tal forma que podamos hacer coincidir los dos puntos (fotos 2,3 y 4) y los perforamos con un lápiz, habremos creado un atajo corto a través de A y B (fotos 5 y 6)… Habremos creado un agujero de gusano. Este agujero de gusano puede comunicar dos puntos del espacio a través de un mismo atajo. En la analogía, el papel es el tejido del espacio-tiempo que ha sido doblado hasta hacer coincidir los dos puntos. Como verán los orificios dejados por el lápiz son circulares y, por lo tanto, en dos dimensiones. Si extrapolamos la analogía al universo nuestro de tres dimensiones físicas, ese círculo vendría siendo una esfera. Esta esfera es el agujero de gusano, concretamente una de sus bocas. Desde esta podremos recibir la luz, el aire, incluso sonidos y olores provenientes del otro punto del espacio y el tiempo donde está ubicada la otra boca. Ejemplo, si tenemos un agujero de gusano donde una de sus bocas está en nuestro cuarto y la otra en  Australia, simplemente podemos atravesar la boca y en un santiamén estaremos en dicho país. Asimismo, no solo comunican hacia otro punto del espacio, sino, del tiempo. Por lo que pueden también usarse como máquinas del tiempo.

El nombre original o, mas bien, el nombre científico de estos objetos es realmente  “puente Einstei- Rosen”. El remoquete de «agujero de gusano» fue puesto por físico teórico estadounidense John Wheeler en 1957. Cabe destacar que son meramente teóricos, producto  de soluciones matemáticas de la ecuación de campo de Eisntein. Se ignora si realmente existen, son proyecciones teóricas de la ciencia (para saber más remítanse a los links que dejo al final)



 

En este  fotomontaje (ver fig. 4) podrán apreciar un agujero de gusano en el patio de mi casa que comunica hacia el vecindario donde pasé mi infancia, en un día indeterminado de  1984. Lo he atravesado y me encuentro en aquel instante del tiempo y el espacio… Si no me apuro y me devuelvo rápido podría encontrarme con mi otro yo pequeño y con mis padres jóvenes. 

¿Pero, qué pasaría si las bocas del agujero de gusano estuviesen en movimiento relativo una con respecto a la otra? Resultarían cosas muy curiosas y esta es la base de la máquina del tiempo, la cual procedo a explicar con un ejemplo en forma de comic.Utilizaré a los dos personajes protagonistas de mi comic “La sombra del viajero” , una pareja de jóvenes amigos: Pipe y Valeria. El ejemplo esta directamente inspirado en el que aparece en el ya mencionado  libro de Thorne, “Agujeros y tiempo curvo”










Nota: En la vida real, si Valeria se sometiera a una aceleración hasta alcanzar una velocidad próxima a la de la luz y luego frenase rápidamente, la aceleración la mataría instantáneamente. Pero, tratándose de un experimento mental con elementos de sci fi, supondremos que la nave tiene un avanzado sistema para evitar  esos efectos derivados del viaje lumínico.


















El estudio teórico de los últimos años sobre estos temas hace posible proyecciónes hipotéticas tan fascinantes como esta máquina del tiempo.


Material adicional recomendado:

¿Cómo hacer una MÁQUINA DEL TIEMPO? Javier Santaolalla (2018)

https://www.youtube.com/watch?v=kwneAgbAHjk&t=379s


 ¿Qué son los agujeros de gusano? Javier Santaolalla  (2018)

https://www.youtube.com/watch?v=OYmGZSTRf2o


Agujeros de gusano y tiempo curvo, Kip Thorne (1993)

Hiperespacio, Michio Kaku (1993)

El tejido del cosmos, Brian Greene (2004)





viernes, 22 de enero de 2021

Dinosaurios

 

 "Tiranosaurio Rex" (2013). Ilustración del autor de blog.


En los recuerdos de mi infancia siempre han aparecido los libros, ellos estaban presentes en los estantes de mi casa, en mi colegio y en mi mesa. Mi padre siempre tuvo la acertada costumbre de comprarlos, el estaba suscrito a una editorial que le enviaba los libros por correo casi todos los trimestres. Yo, por mera curiosidad, los leía u ojeaba. Cierto día, me topé con el tomo dos de la Enciclopedia Temática, el cual tenía un capítulo con un encabezado muy atractivo para un niño de 9 años: “Cuando los reptiles dominaban el mundo”. Entonces, me emocioné, ya que dicho encabezado iba acompañado por un dibujo que representaban a dos lagartos gigantes envueltos en un feroz combate. Seguí pasando páginas, vi otras ilustraciones de aquellos moustros; estaba sorprendido, jamás había visto en otro libro, o en la TV, cosa semejante. Comencé a leer, comprendí que se trataba de dinosaurios, término que significa “saurios aterradores” y que hace referencia a unos grandes animales de sangre fría que vivieron en la tierra hace millones de años. 

 

"Spinosaurus" (2021).  Ilustración del autor de blog.

Desde entonces, sentí gran atracción por ellos, me moría por saber cómo llegaron existir, cómo vivían, qué comían, de que color eran, cuantas clases existían; en fin, mi pequeña cabeza bullía en medio de un torbellino de pensamientos e interrogantes. No paso mucho tiempo, cuando empecé a dibujar dinosaurios e incluirlos en las tramas de mis comics. Mi situación favorita era imaginar que mis personajes retrocedían en el tiempo, hasta llegar al periodo jurásico, y se topaban con un Brontosaurio, o un Tiranosaurio rex. También me encantaba visionar la situación en la cual, un dinosaurio, por algún motivo, se encontraba transportado de repente a la época actual y causaba conmoción entre los habitantes del lugar donde apareció (a propósito, en la segunda parte de la trilogía cinematográfica “Parque Jurásico II, el mundo perdido” podemos ver que esta situación se presenta cuando un Tiranosaurio Rex se escapa de sus captores humanos y va a parar a un suburbio) 

 

Pasó el tiempo, leí otros libros, fui acumulando conocimientos, y me convertí en una especie de erudito en dinosaurios. Me aprendía los extraños nombres con que los científicos los identificaban, y me vanagloriaba después con mis amigos de saber algo que ellos ni siquiera conocían. En aquella época no había en la TV serias referencias de dinosaurios, y las que había estaban en los libros. Ahora la situación es bien diferente, ya que en muchos medios de comunicación ellos aparecen tan bien representados, que parecen reales. Nada vean los tres filmes de “Parque Jurásico”, las series del canal “Discovery”, así como diferentes publicaciones ilustradas, videojuegos etc. 

 

Permítanme hablar más de Parque Jurásico y Discovery. Realmente es sorprendente como sus realizadores recrean un dinosaurio con gran precisión científica, cuidando los más ínfimos detalles, animando con gran verosimilitud sus movimientos. Es algo que ni en sueños hubiese visto yo en 1984, cuando era un niño. Por esa época, los efectos especiales no permitían tal hiperrealismo. Sólo a principios de los 90s descolló la nueva tecnología digital que permitió darle verdadera vida visual a los dinosaurios, tal como se demostró en la primera parte de la mencionada trilogía de Parque Jurásico, estrenada en 1993. 

 

Algo más sobre los saurios aterradores 

En 1842, el naturalista inglés Richard Owen acuñó el conocido término de dinosaurio a estos seres, cuyos enormes huesos y esqueletos lo había impresionado. Desde entonces, se han encontrado muchos fósiles más, revelando así que existían gran cantidad de clases y subclases de dinosaurios. Para sintetizar, podemos empezar por exponer las dos grandes clases de dinosaurios: los “saurisquios” y los “ornitisquios”. 

 

Los saurisquios fueron los de más grande desarrollo, se dividen a su vez en terópodos, o dinosaurios bípedos y los saurópodos, o dinosaurios cuadrúpedos. Los terópodos empezaron por ser dinosaurios muy diminutos, tanto, que uno de ellos, el “compsognato” (“quijada elegante”) tenía nada menos que el tamaño de un pollo. 

 

Sin embargo, conforme transcurrían los millones de años, iban creciendo en tamaño, alcanzando, ya para fines del cretáceo, el tamaño aproximado de una avestruz actual. Uno de los terópodos más conocidos con estas dimensiones, fue el “ornithomimus” (“imitapájaros”) Tenía una cabeza pequeña, un pico desdentado, un largo cuello, unas fuertes patas, antebrazos con dedos y una larga cola. Ciertamente su aspecto debió ser muy extraño, como si fuese una gran ave, pero sin plumas, ni alas. Sin embargo, este singular ser no representaba lo máximo en dimensiones en cuanto a su clase, para nada. El honor se lo lleva el popular “tiranosaurio rex” (el “gran saurio, el rey”) el cual, como los demás terópodos, se apoyaba en dos patas. Pertenecía a la serie de los “carnosaurios”, o dinosaurios carnívoros. Ciertamente ha sido el más feroz y temible cazador de la historia de la tierra, con su boca armada de filosos dientes de centímetros podía darse le lujo de engullirse cualquier presa. Además de sus dos colosales patas, el tiranosaurio tenía una cabeza de 120 centímetros y una gran cola; se ha calculado que el largo total de su cuerpo era de 14 metros. Curiosamente, sus miembros superiores eran minúsculos (no más largos que un brazo humano), acaso solo para servir de nada. Este animal es, sin duda, el más emblemático y popular de los dinosaurios. No pocos personajes le han rendido culto, uno de ellos (muy leído por mí) fue el gran escritor y científico Isaac Asimov, el cual dejo constancia que, cuando se sentía estresado o preocupado, se tranquilizaba visitando el enorme esqueleto de tiranosaurio que hay en el Museo Americano. “Yo sé lo que exactamente debo hacer…” decía Asimov al respecto “ La experiencia me lo ha enseñado. Es el momento de llevar a cabo la visita al tiranosaurio.” Yo también me incluyo entre los que evocan este excepcional animal, nada más fíjense en la pintura que ilustra el encabezado de este artículo: la hice yo, y muestra al saurio rey en toda su grandeza y esplendor. 

 

"Tiranosaurio Rex" (2003), basada en una pintura  de  Charles R. Knight
Ilustración del autor de blog.


Bueno, ahora pasemos a ver los saurópodos. Eran dinosaurios de cuatro patas, cabezas pequeñas, largos cuellos, cuerpos desproporcionados y colas largas. Sus dimensiones eran colosales, parecían grandes masas que se desplazaban pesadamente por los paisajes húmedos de esos tiempos. El más conocido de estos animales era el brontosaurio, palabra que significa “saurio del trueno”. Pesaba unas 35 toneladas, medía 18 metros desde la cabeza hasta la punta de la cola. Su imponente cuerpo estaba sostenido por cuatro patas colosales, de las cuales las dos traseras eran más altas que las dos delanteras. La cabeza era tan diminuta que, sólo podía albergar en su interior un cerebro no mayor que un huevo de gallina. Pero el brontosaurio tenía otros colegas afines a el en cuanto a tamaño, entre ellos destacaba el diplodoco (de las palabras griegas que significan “doble soporte”). Era más largo que el brontosaurio, ya que sumaba unos 33 metros desde la nariz hasta la punta de la cola. Por lo tanto, su cuello, al igual que la cola, eran muy largos y delgados. Pero, este animal no era el más grande del séquito de los saurópodos, ya que había otro que, aunque más corto, era más macizo y alto: el braquiosaurio, cuyo nombre significa “saurio con brazos”. Este dinosaurio tenía la particularidad de tener los miembros delanteros mucho más largos que los traseros, de ahí su nombre. Con sus 80 toneladas, pesaba más que el brontosaurio. Medía unos 22.5 metros de largo y podía elevar su cabeza a 12 metros de altura, suficiente para asomarse por una ventana de un cuarto piso. 

 

 "  Quetzalcoatlus(2021). Ilustración del autor de blog.

Sin duda alguna el braquiosaurio es el animal más grande que jamás haya existido en la historia de la tierra. Su caminar seguramente hacia temblar el suelo como un sismo, estremeciéndolo con cada paso. Debió ser difícil para el y sus homólogos (el brontosaurio y el diplocodo) desplazarse con esos enormes y pesadísimos cuerpos; por lo que, lo más probable, es que hayan pasado la mayor parte del tiempo metidos en el agua. Así, podrían soportar mejor sus pesos, además de protegerse de los feroces carnosaurios. 

 

A pesar de que el braquiosaurio, el brontosaurio y el diplocodo, tenían un aspecto realmente moustroso, en realidad eran probablemente tan inofensivos como una vaca lechera. ¿Por qué? Por su condición de vegetarianos, es decir que sólo comían plantas. No tenía por qué cazar presas para sobrevivir. Si retrocediésemos en el tiempo en que vivían, y nos topáramos con uno de ellos, no nos harían daño a propósito, tal vez ni les llamásemos la atención. 

 

Pasemos a hablar de la otra gran clase de dinosaurios: los ornitisquios. Su característica fundamental es que eran herbívoros, es decir que no presentaban el aterrador semblante de los carnosaurios en el cual, los dientes feroces y las grandes mandíbulas estaban a la orden del día. Eran, entonces, estos pacíficos herbívoros seres desprovistos armas ofensivas. Tenían comúnmente mandíbulas anchas y chatas, propias para manejar su dieta vegetal. Uno de los más conocidos dinosaurios de este tipo fue el “anatosaurio”, o “lagarto ánabe”. Cualquier observador apresurado y profano lo hubiese confundido con un tiranosaurio, sin embargo nada más diferente porque era completamente inofensivo. El anatosaurio medía unos 5 metros de altura y, al igual que los terópodos, se sostenía sobre dos grandes patas. 

 

Como lo hemos dicho, los ornitisquios eran dinosaurios que carecían de armas ofensivas. Razón por la cual, algunos de ellos solo dependían de su habilidad para escapar de los carnosaurios; sin embargo muchos tenían armas defensivas, como placas, cuernos o corazas, que a la postre podrían ser más efectivas que los otros recursos de protección.

 

Hay dos ejemplos típicos de dinosaurios con armas defensivas: el “estegosaurio” y el “triceratops”. El estegosaurio era cuadrúpedo, herbívoro, de unos 9 metros de largo, 3 de alto, y pesaba más que un elefante; sin embargo, esas dimensiones relativamente grandes no eran proporcionales al tamaño de su cabeza. Sí, en efecto, esta era ridículamente diminuta, tanto, que alojaba sesos que no superaban en tamaño a los de un pollo actual. 

 

La característica más relevante de este dinosaurio era la presencia en su dorso de una hilera de placas óseas, las cuales posiblemente servían de protección como si fuesen las piezas de un tejado (precisamente, la palabra “estegosaurio” significa “lagarto con tejado), de tal forma que si un carnosaurio atacara, sólo bastaría mostrárselas para neutralizarlo. Esto me lleva a imaginar la escena en que un hambriento dinosaurio cazador se estrella estrepitosamente contra esas placas, y termina herido. Pero el estegosaurio tenía otra arma que mostrar ante sus predadores: dos filosos espigones óseos en la punta de su cola, con los cuales podía provocar graves heridas al atacante. Si quieren ver cómo los utilizaba, pueden remitirse a la película “Parque Jurásico II, el mundo perdido”, donde aparece una espectacular escena en la que un animal de estos lanza un coletazo a la heroína y esta lo evade por un pelo.

  

Por otra parte, el triceratops (término que significa “de tres cuernos” ) era un dinosaurio grande y fuerte. En el hocico tenía un cuerno corto y grueso, y otros dos en la frente que medían hasta un metro de largo. Este singular animal avanzaba sobre cuatro patas robustas, a manera de un paquidermo. Las delanteras eran especialmente robustas, ya que debían soportar el peso de la enorme cabeza, cuyo tamaño era desproporcionado con respecto al resto del cuerpo. Era herbívoro, arrancaba brotes y hojas con su boca parecida a un pico de loro para luego triturarlas con los dientes ubicados en el fondo de la boca. 

 

Así como en el caso del estegosaurio, el triceratops tenía un arma defensiva de gran eficacia: la gran coraza ósea que le protegía las paletillas. Esta coraza podía soportar los tenaces golpes de otros dinosaurios como el tiranosaurio rex. A propósito ¿Nunca se han imaginado un combate entre un tri rex y un triceratops? Debió ser un espectáculo dantesco, que muy seguramente debió hacer temblar la tierra. ¿Y cual de los dos ganaría? No sé lo que piensen los expertos, pero yo creo que el triceratops llevaba las de ganar. Sus puntiagudos cuernos podían causar al tri rex graves heridas, además su placa repelaría las garras y zarpas. A lo anterior se le suma el hecho de que podía desarrollar una tremenda embestida a 35 Km/ hora, lo cual, sumado a su peso y a sus armas defensivas, bastaba para vencer al más fiero carnosaurio, aunque se tratase del gran saurio rey. 

 

Hemos visto en este texto algunos de los dinosaurios más representativos y más comúnmente citados. Si quisiera abordarlos a todos, tendría que escribir un libro entero. Hay otras clases de estos animales cuyas características son atractivas, ahí tenemos el “pterodáctilo”, un verdadero lagarto volador; el ictiosaurio, un lagarto marino; el “parasaurolophus”, el “Cetiosaurio”, el “megalosaurio”…etc. La lista es larga, y es por tal razón que continuaré refiriéndome a los saurios aterradores en otro apartado de este compendio. 

 

No hay discusión en cuanto al atractivo de los dinosaurios, tanto para el profano, el aficionado y el experto. Las características de estos animales, que rayaban en lo descomunal y feroz, tal vez no se repitan en la historia del planeta. Sólo nos queda verlos en las series televisivas, las películas y por supuesto ¡En la imaginación!


Todas las ilustraciones son de Héctor Barceló.


Publicado originalmente, con actualizaciones posteriores,  el 28 de septiembre de 2007 en la primera versión de mi blog "Diplocodus"  


Para más información: 

Los lagartos terribles, Issac Asimov.

La verdadera historia de los dinosaurios, Alan Charig



 

La luna Europa

 


Es posible que esta luna

galileana, la más pequeña del

gigante Júpiter, contenga en su interior

un océano subterráneo de agua en estado líquido

el cual, puede estar lleno de vida.

Júpiter, el gigante gaseoso, es un sistema solar malogrado que pudo ser y no fue. Por eso, se explica en parte por qué tiene tantas lunas. Estas lunas son en sí, lugares interesantes de exploración para el hombre. La volcánica ÍO, Calixto, Gamínedes y muchas más, representan el repertorio de esos pequeños mundos jovianos. Pero hay una luna que se destaca claramente entre todas las demás: Europa. En efecto, esta luna, cuyo nombre es el mismo que el del viejo continente, posee unas características sumamente atractivas. La más sorprendente de ellas es la de ser un posible albergue de vida pluricelular.

 

Representación Artística  de la superficie de  la luna Europa (Meta AI /concepto del autor del blog)

Europa, la luna Galileana más pequeña, carece de montañas, valles y cráteres. En vez de eso, presenta una superficie helada y extraña, cuyas características se resumen así: lisa como una bola de billar, cuarteada como una vasija vieja de porcelana y, lo más peculiar, surcada por muchas grietas. Estas se abren en la corteza de hielo y probablemente son llenadas con agua desde abajo. Las exploraciones y estudios llevados a cabo por la NASA, indican que esa corteza de hielo se formó debido a que, en tiempos primigenios, la luna sufrió un periodo de intenso calentamiento que hizo burbujear el agua desde su interior para luego helarse constituyendo una espesa cubierta. Cuando esta cubierta de hielo se expandió, a causa de otro brote de calor, el agua invadió las grietas y se volvió a helar formando un entretejido de líneas. No pocos científicos piensan que existe un océano de agua en estado líquido debajo de la capa de hielo y que contiene formas de vida pluricelular. ¿Se imaginan eso, un universo inmenso lleno de seres acuáticos?

 

Estructura de Europa.

Para visualizar bien la cuestión, se puede hacer una sencilla experiencia: Coja un vaso de vidrio y llénelo de agua, seguidamente guárdelo en el congelador de la nevera. Espere unas horas, saque el vaso para observar el fenómeno. Observará que en la superficie del agua se ha formado una capa de hielo, mientras el fondo permanece en estado líquido, aunque muy helado.

 

Fíjese bien en la capa de hielo ¿Tiene algo así como grietas? Sí, en efecto, hay ranuras y grietas. Ahora, con su dedo fracture la capa y vuelva a meter el vaso en el congelador, espere unas horas más y saquéelo. Podrá comprobar que, donde se hizo la fractura, se ha formado hielo nuevo. Bueno, esto es esencialmente lo que se ve en la luna Europa: una capa de hielo encima de un océano profundo cuyas grietas abiertas se han rellenado de hielo nuevo merced al agua que brota permanentemente del interior y se congela. ¿Habrá vida en ese océano? Es probable que el agua esté muy fría, cosa que puede ser contraproducente para la existencia de seres vivos. Pero, recientemente, científicos de la NASA piensan que esta luna tiene un núcleo caliente que puede ser un activo germinador de vida. Esto quiere decir que Europa tiene actividad volcánica en el fondo del océano, como sucede con las grietas volcánicas de los mares de la Tierra.

 

Observaciones de las naves Voyager y Galileo indican que, probablemente, el océano de Europa podría tener entre 90 y 100 Kilómetros de profundidad. Muchísimo más que la máxima profundidad medida en los océanos terrícolas, que es de 11 Kilómetros. Ahora ¿Cómo será el aspecto de ese océano? ¿Un paisaje marino azulado y negrusco? ¿Un mundo solitario o poblado de seres vivientes?

Superficie de Europa (imagen de la nave Juno) 


Por ahora, no tendremos una respuesta exacta a tales interrogantes. Tal vez debamos esperar cierto tiempo, cuando una nave espacial aterrice en la superficie y se interne, como un topo, en la capa de hielo hasta llegar al océano subterráneo, momento en el cual, se convertirá en un submarino. Posiblemente encuentre algunos peces semejantes a los que poblaban los mares de la tierra hace 450 millones de años, tal vez se tope con uno muy parecido al Teraspis o al Thelodus. O quizás se encuentre de frente con un animal marino, del tamaño de un tiburón ballena, nadando majestuosamente en las frías aguas, exhibiendo sus grandes branquias y su curioso aspecto; pero, de pronto, solo perciba seres modestos semejantes a los Dinoflagelados, cuya presencia apenas se note cuando los faros del submarino atraviesen con su potente luz las aguas europanas.

Recreación artística de un  hipotético paisaje submarino de la luna  Europa donde un pez parecido al Thelodus, que vivió en el periodo Silúrico de la Tierra, nada tranquilamente.  (Meta AI / Photoshop /  concepto del autor del blog)




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