jueves, 24 de septiembre de 2026

El fotógrafo Parte II

En la entrada  "El fotógrafo" escribí sobre la afición de mi padre de tomar fotos al suscrito y a sus  hermanitos, también  sobre su afición por las cámaras fotográficas. Bueno, decidí  continuar  abordando el análisis  de dos de sus mejores tomas y el equipo que probablemente usó. Comencemos:

Primera fotografía

"Un domingo en el parque", restaurada con sus colores originales


Sin duda alguna esta fotografía fue tomada en el Parque Tomas Suri Salcedo de Barranquilla en 1982, la imagen siempre me llamó la atención por  su composición. La inclusión deliberada en el  lado derecho   de los niños jugando con los globos, la presencia  de la fuente y los arboles para enmarcar a mi madre y a mis hermanitos; el uso de la pespectiva de la baranda para dar profunidad a la escena, el posicionamiento del tronco de la derecha que funciona como un marco natural que le da profundidad a la toma y equilibra el peso del grupo principal en la izquierda. De hecho, mi padre nos situó  a un lado para respetar la regla de los tercios. 

Durante el análisis advertí algo curioso, mi padre prefería tomarnos las fotos con la cámara ladeada a propósito unos 20 a 30 grados mientras nosotros quedábamos casi paralelos a la lente, de  tal forma que el paisaje quedaban en diagonal, como el resto del parque en esta foto. Lo que en el mundo de la fotografía y el cine se llama Dutch Tilt o Plano holandés. El resultado eran estampas hermosas de gran dinamismo, expresividad y profundidad.  Además, mi padre no solo cuidó con esmero la composición, sino la escogencia del sitio para la toma; justo delante de la gran fuente, debajo de un frondoso árbol que matizaba la sombra para dejar  pasar algunos rayos del sol sin que se sobre expuciera la imagen. También uso el contrapicado para que nosotros salieramos resaltados (tomó la foto agachado). Sin duda, mi padre quería congelar un momento idílico para la posteridad. 


Segunda fotografía

"Listos para salir" , restaurada con sus colores originales

Para configurar  esta fotografía tomada probablemente  entre mediados 1982 y principios de 1983 en la terraza de nuestra antigua casa, mi padre volvió a apelar, de forma  acertada, al plano holandés y la perspectiva para dar profundidad y dinamismo a la composición. La diagonal de la  reja de la derecha y el borde de la pared de la fachada de la casa, conduce la mirada hacia nosotros, es la gracia del plano holandés que dirige el punto de fuga de la composición hacia el objeto principal. La pared donde mi padre nos agrupó sirve  en consecuencia como un marco natural, da solidez al encuadre e introduce al espectador en la escena.

En un  último plano el Land Rover, estacionado en diagonal, fue aprovechado para terminar de equilibrar el peso de la columna de la izquierda.  De paso, lo usó tambièn  para completar  el marco conceptual de la foto con un elemento narrativo; los niños están listos para el paseo dominical. Por último, con toda seguridad mi padre tomó la foto agachado, pues al colocar la cámara a la altura de los ojos de nosotros, o algo contrapicado,  logró darnos  protagonismo y dimensión en la escena. Sin duda alguna, mi progenitor  cuidó mucho los detalles para hacer un postal hermosa que aún nos enternece.

 

La referencia de la cámaras empleadas en estas fotografías.

He sometido estas dos fotografías a un análisis con inteligencia artificial. Dan como resultado un dato que yo no había advertido, que estas dos tomas fueron hechas con una cámara diferente de la empleada para las fotos de finales de los 70s. En algún momento de principios de los 80s mi padre decidió comprar un equipo más refinado que la Kodak Ektralite 10 que usaba en un principio. Hay dos  candidatas:  Kodak Ektralite 600 y Kodak Instamatic de formato 126. 


Cámara Kodak Tele-Ektralite 600


Kodak Instamatic





domingo, 20 de septiembre de 2026

Sobre la nueva fachada del Estadio Metropolitano Roberto Meléndez

 

Visión difundida del estadio Metropolitano Roberto Melendez luciendo su nueva fachada.


Como es bien sabido dentro de la comunidad barranquillera y colombiana, el coloso de la Ciudadela 20 de Julio está siendo sometido a la  ampliación de su aforo.  La administración distrital ha venido promocionando a Barranquilla como ciudad sede de importantes eventos (como la final de la Copa Suramericana), además de continuar siendo sede de las eliminatorias mundialistas.  Ademàs, el estadio Atanasio Girardot de Medellín y el Nemesio Camacho el Campin de Bogotà va a ser sometidos a sendas reformas para modernizarlos; Barranquilla no podía quedarse atrás. Así que a pesar del daño en el diseño arquitectónico original que supone quitar la pista atlética para hacer las nuevas tribunas, el suscrito, como espectador y ciudadano, acepto la necesidad de acometer con celeridad las obras. No obstante, hay algo que no está bien en la parte estética del proyecto de ampliación.




El estadio el día de su inauguración (Mayo   de 1986)


El quiebre del brutalismo funcional

El estadio Metropolitano Roberto Meléndez se ha convertido en un icono de la ciudad de Barranquilla precisamente por su diseño geométrico y funcional; una portentosa obra  de líneas rectas y simétricas que conforman un hermoso conjunto.  Fue diseñado en los años 80s como una muestra  del  brutalismo  que se expreso en otros escenarios como los estadios de Jalisco y  Azteca de México, el Maracaná de Brasil o el Monumental de River en Argentina.  El concreto expuesto, la monumentalidad de las rampas perimetrales,   columnas y corredores,  muestran su funcionalidad estructural sin decoraciones cosméticas. Son estas cualidades  lo que  ha distinguido este templo deportivo  mundialmente en sus 40 años de existencia.

No por casualidad, João Havelange, el entonces presidente de la FIFA, dijo esta frase a raíz de una visita que hizo al recinto  poco tiempo antes de su inauguración: "Es un estadio lindo, muy funcional y el mejor que he tenido oportunidad de visitar en los últimos veinte años en América Latina". El Metropolitano Roberto Meléndez  nació perfecto para su entorno, el gurù sagrado del futbol  le habìa dado su bendición y aprobación precisamente por esa funcionalidad que se mostraba desnuda a través de su fachada. Tapar esa honestidad del concreto con una “piel” de paneles de aluminio es un intento   forzado de homogenizar el estadio con los  estadios europeos modernos, borrando su verdadera identidad arquitectónica, cultural, además de su iconicidad. 


El tema ambiental

La adición de estos paneles ha sido  justificada desde el punto de vista funcional merced al “efecto venturi”: los módulos, que son  micro perforados, están dispuestos de tal manera que reduce los puntos por donde entra la brisa de tal forma, que lo redirige de manera estratégica con más fuerza hacia las graderías. No obstante, el estadio ya tenía ese problema resuelto a partir de su estructura bioclimática que depende de la ventilación natural cruzada. Los pórticos y columnas estructurales expuestas que componen la fachada dejaban enormes espacios entre sí, de esta forma los vientos alisios pasaban libremente  a través de las rampas helicoidales y los amplios corredores de circulación. Al estar el estadio completamente abierto por detrás de las gradas, los vientos que entraban horizontalmente  sacaban  el aire caliente  del terreno de juego. De esta forma se buscaba que el calor se quedara en la parte baja de la cancha.

Vemos que el estadio Metropolitano Roberto Meléndez se hizo pensando en el clima caribeño, funciona como una  estructura porosa que deja entrar libremente las brisas para barrer el calor. En ese sentido, según la opinión del suscrito,  es  innecesario, adosarle láminas de aluminio. Es un diseño que ,más allá del incremento del aforo, no necesita más aditamentos.

Ejemplos de remodelaciones de estadios emblemáticos donde se preservó su fachada original.


El  estadio "Hard Rock" (estilo brutalista) de Miami, antes y después de la remodelación a la que fue sometido. Notese cómo se conservo, y exaltó, su fachada original.



Estadio olímpico de Berlín (neoclasicismo monumental). Su fachada  no fue tapada  y  se  complementó con una intervención moderna (cubierta).



Concepto de la remodelación del Monumental de River (racionalismo funcionalista y brutalismo). También se dejará expuesta su fachada original complementándola con una cubierta moderna.


Estadio Azteca (brutalismo) después de la remodelación.Tal como paso con los casos anteriores, ha conservado a la vista la fachada original.

Como hemos podido apreciar en estos ejemplos, el legado arquitetónico, icónico y cultural de un estadio emblemático y cargado de historia es menester preservarlo por parte de las autoridades competentes. En el caso de Barranquilla y su estadio histórico, no se cumplió esta valiosa premisa. Tal como el suscrito lo ha expuesto en este escrito, el Metropolitano Roberto Melendez fue forzado a ser algo que no es.




Concepto artístico de estadio Metropolitano Robertro Meléndez con una hipotética  remodelación respetuosa de su acervo arquitetónico.  (Gemini ai)






El fotógrafo Parte II

En la entrada  "El fotógrafo" escribí sobre la afición de mi padre de tomar fotos al suscrito y a sus  hermanitos, también  sobre ...