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miércoles, 1 de julio de 2026

Recordando una vieja imagen retrofuturista

 

Hace muchos años, siendo un niño, me fascinaba una ilustración del tomo 14 de la enciclopedia “Mundo de los Niños” , o “Childcraft” según su nombre original en inglés,  donde se representaba una ciudad del futuro según la visión de los años 60s. El autor es  Denver Laredo Gillen (1914–1975),  ilustrador canadiense-estadounidense muy solicitado por editoriales y medios impresos  en la época de oro de la ilustración norteamericana.  

Aún conservo el tomo catorce de la susodicha enciclopedia, en ella la ilustración presenta este aspecto de tonalidad verdosa:


 

No onbstante,  en la internet aparece con otra tonalidad más cálida:


Sin ver el original no es posible saber cuál de las dos versiones es la más veráz. Aunque, me inclinaría por la versión cálida, dejando a las imperfecciones y desajustes de impresión el matiz verde de aquella.  Aclarado este curioso tema de artes gráficas vayamos a la imagen en sí. Esta ciudad futurista estaba compuesta por extraños vehículos voladores, cúpulas de cristal transparentes, autopistas intrincadas, autos con cabinas traslúcidas, amplias zonas verdes. Varios elementos del paisaje estaban  sostenidos por delgadas columnas, una característica esencial de la arquitectura googie , muy en boga en los años sesentas. Representa la agradable utopía de aquellos años, cuando se pensaba que para este momento, año 2026, las cosas serían así. 


Como la imagen  me sigue gustando mucho, decidí  transformarla con ayuda de la inteligencia artificial, previa  sesión de instrucciones y revisiones, en una fotografía. Un experimento que intenta mostrar cómo sería estar presente  en la fantástica ciudad que imaginó Gillen. El resultado es impresionante y extraño, la imaginación  cobra vida. 


Primero, llama la atención que la inteligencia artificial (usé ChatGPT) ha corregido, por así decirlo, varios detalles de la ilustración original; por ejemplo, le puso al monorriel aéreo unas columnas más robustas en vez de las delgadas que dibujó Guillen. Es claro que estas ultimas no soportarían el peso de los vagones.





También colocó refuerzos metálicos a las cúpulas transparentes e hizo los autos más aerodinámicos.  Y, como ocurrió con el monorriel, fortaleció las columnas que sostienen la pesada estructura cilíndrica del lado izquierdo.



Si observan bien, la AI también cambió el curso del monorriel, no lo extendió hasta la lejanía como en la imagen original. Por lo demás, el espíritu  de la  ilustración de Guillen luce intacto en la recreación y me gusta de verdad.  Seguiré en este ejercicio de recrear expresiones del arte popular con ayuda de la AI.

 



martes, 17 de marzo de 2026

Lo que hacía en vacaciones

 

Mi ilustración

Para el suscrito, las vacaciones universitarias representaba el espacio propicio para dedicarse a sus pasatiempos. En efecto, además de hacer comics , me dedicaba al dibujo técnico. Uno de ellos es el plano esquemático del batiscafo francés Archimède que realicé durante las vacaciones de fin de año de 1993. Trabajé sobre papel pergamino de 180 gr, utilicé rapidógrafos 0.2, 0.3, 0.4 y 0.6, además de regla, escuadra, curvigrafos y compás milimétrico. Iluminé algunas zonas con marcador rojo y gris. Años más tarde, en 2006, realice la misma ilustración con el software de diseño Corel Draw. En ambos casos, use como fuente el “Gran Diccionario De Las Ciencias Larousse”, una excelente enciclopedia adquirida por mi padre.

El batiscafo, de las raíces griegas bathús (profundo) y skáphos (embarcación), es un vehículo sumergible autopropulsado diseñado para explorar los abismos marinos, capaz de soportar las enormes presiones de las profundidades. Fue desarrollado en los años 40s por el físico suizo Auguste Piccard. Consiste en un gran depósito de gasolina a cuya estructura va asida una esfera donde van los pilotos. Para sumergirse expulsa gasolina y para emerger a la superficie, suelta lastres metálicos de unos silos. Tiene motores y propelas que le permiten hacer movimientos horizontales y verticales, lleva también brazos mecánicos para recoger muestras , lámparas y cámaras fotográficas.

Han estado en operación batiscafos famosos como el “Trieste”, construido por el propio Piccard, que al servicio de la marina de Estados Unidos que en 1960 descendió en la fosa de las Marianas a 11.000 metros de profundidad; el “Archimède”, ya mencionado arriba, que bajó a 9.500 metros de profundidad en la fosa de los Kuriles en 1962.

Actualmente los batiscafos están en desuso, siendo remplazados por lo modernos sumergibles, más pequeños y maniobrables.


Batiscafo "Trieste".




Sumergible "Bakunawa". Estos vehículos remplazaron a los batiscafos.


Mis batiscafos.

Conocí la existencia de este aparato a raíz de la lectura de un cómic del personaje de Disney Tío Rico, donde el pato billonario se sumerge en un batiscafo para buscar su primer centavo que se había hundió junto con el barco que lo transportaba. A partir de ahí, seguí investigando  y llegué a inventarme mis propios aparatos los cuales, aparecen en algunas historietas de mi autoría. Comics de adolescencia, realizados durante las vacaciones escolares. 

Batiscafo "Marino" del cómic del agente Cleison, episodio "Una ciudad en el fondo del mar"


Batiscafo "Nova 1 " del cómic del agente Cleison, episodio "A 13.000 metros de 
profundidad"





sábado, 6 de enero de 2024

Viajes en el tiempo, parte I

 

¿Quién no ha fantaseado con retroceder en el tiempo y

Cambiar algún suceso o simplemente vivir nuevamente

los recuerdos?



Unos de los recuerdos que más me enternecen son los acaecidos en la vieja casa de mi infancia: el parque donde jugaba, mis amigos de la cuadra, los vuelos de cometa, la navidad, los partidos de futbol callejero…Y tantas bellas escenas. A veces imagino cómo será   vivir de nuevo la experiencia, retroceder el tiempo y, como un observador independiente, situarme en aquel parque. Verme a mí mismo como un niño manejando mi bicicleta “5 A”, mientras mi padre lavaba su querido “Land Rover” y mi madre me llamaba  a gritos para comer.


Para el laureado escritor y divulgador científico Issac Asimov, la experiencia no sería muy agradable, en su libro “La visita al Tiranosaurio” dice que si retrocediéramos al tiempo de nuestros gratos recuerdos de infancia o juventud encontraríamos que “ los padres no seriamos como lo recodamos, ni nuestra familia, ni nuestros amigos, ni nuestros alrededores. Todo será más pequeño, más opaco, menos interesante.”  Esta afirmación puede  tener algo de sentido, pues siendo ya adulto fui en diversas ocasiones (antes de que lo demolieran para construir otro)  al viejo parque donde jugaba en la niñez y me parecía  muy pequeño en comparación a la percepción de inmensidad que tenía en aquella época. Pero, aún así, me seguía enterneciendo. Tal vez Asimov tenga más razón si, por ejemplo, retrocedemos en el tiempo para ver concretamente a nuestros padres, ¿serían como los recordamos? Volvamos al ejemplo del párrafo anterior, si escondido convenientemente veo a mi papá lavar su “Land Rover”, ¿lo veré igual como lo recuerdo? Yo creo que no, aunque lo reconociera plenamente, quizás lo vería algo extraño.


Y si, tratando de que nadie me vea, recorriera la vieja cuadra, observara la vieja casa, quizás sentiría todo diferente y opaco. No estaría viendo las cosas como el niño que era, sino, como el adulto que soy. Me daría cuenta de que el viaje en el tiempo tendría un componente sicológico  a raíz  del choque entre el recuerdo y la cruda realidad. Como dice Asimov, perdería lo que tenía en la memoria por primera vez.

 

¿Si lo que deseamos es cambiar un suceso, una decisión mal tomada, una acción de la que nos arrepentimos? Sobre este interrogante se han hecho innumerables películas y novelas, pero acá diré que eso es imposible o daría un resultado imprevisto e indeseado. Por ejemplo, cuando mis padres decidieron mudarse del viejo vecindario para una casa más grande y cómoda, yo me opuse. Apenas entraba en la adolescencia y deseaba seguir viviendo con mis viejos amigos y el ambiente en el que pasé la infancia. Si ahora retrocediera en el tiempo para impedir ese suceso, es decir, evitar que se hubiese producido la mudanza para quedarnos en la vieja casa, ¿qué pasaría? Habría consecuencias que  no desearía ciertamente. Creo que tal vez no hubiese seguido cultivando mi talento para el dibujo y tal vez en la actualidad no sabría dibujar como lo hago. En efecto, al llegar a la nueva casa ya no andaba tanto en la calle y me dediqué con pasión a practicar. Volvamos a citar a Asimov, quien en el mencionado libro “La visita del Tiranosaurio”  dice: “Para poner un ejemplo muy simple: decidimos borrar de nuestras vidas a un marido que no nos satisface, pero quizás el nos haya proporcionado el hijo que adoramos. ”  Cambiar un suceso pasado para remediar un mal del presente tendría consecuencias impredecibles…Y puede que muy desagradables. En el ejemplo que acabo de citar, se iría  el esposo indeseable, pero de tajo desaparecería ese hijo amado.




Otro gran ejemplo de este fenómeno de los viajes al pasado se da en “Volver al futuro II” cuando el viejo Biff regresa a 1955 a entregarle a su par joven el calendario de resultados deportivos con el fin de enriquecerlo. Las consecuencias son catastróficas, pues no solo muere el viejo Biff, sino, que se crea un 1985 alterno donde el joven Biff ha evolucionado en un personaje poderoso y corrupto en un ambiente distópico.  Jugar con los intríngulis del tiempo puede resultar muy delicado, así que agradezcamos que aún no existan máquinas del tiempo.



Para más información:

El tejido del Cosmos, Brian Greene (2017)

Hiperespacio, Michio Kaku (1993)

La visita al Tiranosaurio, Issac Asimov (1991)

Agujeros negros y tiempo curvo, Kip Thorne (1994)

 

viernes, 22 de enero de 2021

 

El Mensaje de Superman


No seamos tan injustos con Superman, pues el

mensaje que el deja a los niños y jóvenes es mucho más bueno

que malo, es más, tal vez no tenga nada de malo.


Tengo treinta y cuatro años de edad (aquí no me da pena admitirlo) pertenezco a la generación de los 80s, donde celebré desparpajadamente el día de las brujitas sin preocuparme de la supuesta mala influencia que hoy le endilgan a dicha celebración; donde jugaba con todo un “arsenal” de juguetes bélicos sin pensar siquiera que mi contacto con ellos me pudieran convertir en una persona violenta; y, lo más importante para mí, donde deliraba con los filmes y series de TV sobre superhéroes. Sí, en efecto, mi imaginación saltaba excitada cuando veía a “La Mujer Maravilla”, “Batman y Robin”, “El hombre Nuclear”, “La guerra de las Galaxias” o “Superman”. Y es de este último sobre el cual, tratará el presente texto. 


Mi admiración por Superman no provino de la lectura de sus comics, sino de la contemplación de sus largometrajes, en los cuales, pienso, se muestra la real dimensión del superhéroe, tanto en lo humano y como en lo moral. De las cuatro películas que se han rodado, creo que la segunda es la que más retrata la esencia de Superman, ya que en ella encontramos al hombre de azul en su expresión más diáfana, sin aditamentos ajenos, tal como fue concebido originalmente. Así que tomaré como base esa cinta para explicar por qué pienso que Superman muestra buenos mensajes a los niños y jóvenes.

 

Desde hace mucho tiempo, he leído sobre las críticas que acusan a los superhéroes de ser una influencia nociva para los niños y adolescentes. Un ejemplo típico, extractado de un consultor de psicología infantil y juvenil, dice así al pie de una ilustración del Hombre Araña: “Los personajes de ficción de los comics (y películas) estimulan el deseo del muchacho de identificarse con el protagonista. Es así como la violencia se introduce larvadamente en el juego infantil y adolescente.” Según este raciocinio, personajes como Superman introducen la violencia en la mente del infante de una forma subrepticia, pero eficaz, de tal manera que, cuando este crece, ya tiene una personalidad agresiva.

 

Si le gusta pegarle a su mujer, es porque en su infancia veía como Superman repartía puños; si es grosero, seguramente escuchó, a los 5 años, a su superhéroe favorito gritarle a alguien; ¿y si castigó a su hijo encerrándolo en el cuarto? Seguramente, en una tarde de su niñez, observó extasiado como el padre natural de Superman encerraba al general Zod y sus compinches en una cárcel especial llamada “zona fantasmal”. Pero continuemos con el consultor, que en otro apartado dice: “El cine, los comics, y, fundamentalmente, La TV, productos eminentes de la cultura estadounidense, que inundan los mercados mundiales, ofrecen pautas de conducta, modelos, actitudes y actividades que forman parte de las claves que presiden posibles conductas delictivas. La violencia de las relaciones de poder y dominación, con sus secuelas de abuso de la fuerza, son presentados, en no pocas ocasiones, como caminos que pueden conducir al éxito.” 

 

Analizando la anterior cita, noto, de entrada, que culpan tácitamente a EU de repartir por todo el planeta esa amalgama de productos dañinos para los niños y jóvenes, como lo son el cine, los comics y la TV. No quiero pensar que el autor(a) de esas líneas pertenezca a esa especie de subcultura “anti yanqui” que culpa a EU de todas las desgracias que ocurren en el mundo, y que se refugia bajo cierto manto de “intelectualidad” para tratar de sustentar sus tesis irracionales. Puede que en un principio EU haya inventado el cine, el comic y todo eso, pero, con el transcurso del tiempo, es obvio que esas expresiones ya han dejado de ser estadounidenses para convertirse en componentes de todo el universo occidental. Bueno, y volviendo al cauce, es menester decir que algunas muestras del cine, la TV etc.… pueden tener efectivamente pautas de conducta nociva; sin embargo, pienso que superhéroes como Batman, El Hombre Araña y aún más Superman, no presentan dichas pautas. Si tomamos el caso de Superman, podemos citar numerosos ejemplos, extraídos de su segunda película, que sustentan mi opinión. En el siguiente apartado, expondré brevísimamente dichos ejemplos. 

 

Superman II, a la caza de ejemplos. 

Este largometraje se estrenó en 1981, con Richard Lester en la dirección y Christopher Reeve en el papel protagónico de Superman. Como ya lo he afirmado, este es el film más representativo del superhéroe, donde se lo muestra en toda su naturaleza .Si se lo ve con atención, y sin prejuicios, se podemos encontrar en el sendos pasajes con buenos mensajes para los niños, los cuales resaltan diversos valores como el amor al prójimo, el patriotismo, la hermandad de los países etc. 

 

Hay que recalcar que ya en las primeras imágenes, la película muestra el carácter altruista de la misión de superman: se pueden ver escenas donde rescata un bus escolar que esta a punto de caerse desde las alturas de un puente de ciudad Metrópolis; asimismo, usa su cuerpo para unir dos tramos de una vía férrea que habían sido separados a causa de un derrumbe, haciendo posible el paso de un tren lleno de pasajeros. ¿Qué recompensa material recibe Superman por hacer todo esto? La respuesta es ninguna, solo le basta tener la satisfacción de servir con sus poderes al prójimo. ¿Es acaso eso mala influencia para un niño? 

 

En trama de la cinta la tierra está amenazada por tres villanos: el general Zod (que es el líder) Non y Ursa (la hermosa antagonista) los cuales, se ven liberados de la prisión espacial donde los había confinado el padre biológico de Superman, el carcelero Jor-EL. Esta súbita liberación ocurrió accidentalmente por efecto de una detonación nuclear de una bomba que Superman había botado al espacio para evitar que unos terroristas la hicieran explotar en la torre Effiel. Resulta interesante notar que en el planeta Kriptón, donde nació Superman, no existe la pena de muerte como castigo máximo, sino la cadena perpetua. 

 

Los tres villanos, que eran muy peligrosos en Kriptón, se encuentran con que han sido liberados cerca de la tierra. Entonces, siguiendo sus impulsos de codicia y ambición, deciden someter por la fuerza a nuestro planeta para dominarlo a su antojo. Este plan maléfico trae también la intención de barrer las instituciones democráticas de todos los países, empezando por EU.

 

Pero antes, pasan por la Luna, donde ven a dos astronautas en una misión de exploración y los matan sin piedad: a uno le perforan la escafandra y al otro lo lanzan hacia el vacío, además de destruir la nave espacial. Pero lo interesante no este hecho de fuerza, sino la intención manifiesta de la película de mostrar banderas soviéticas y de EU en el lugar donde trabajaban los cosmonautas. ¿Y con qué objeto? Sencillo, con el fin de dar un mensaje de hermandad entre los pueblos de la tierra. ¿Y que mejor forma a de darlo que presentando una misión espacial realizada entre los dos grandes enemigos en la época en la que se rodó la película: la URSS y EU? 

 

Al llegar a la Tierra, los villanos no ocultan su desprecio por nuestra civilización, a la que consideran inferior. También, se dan cuenta de que tiene grandes poderes que les permiten volar, ser muy fuertes, tanto que pueden acabar con lo que sea. Esto les hace acrecentar la ambición y la sed de poder. Claramente se hace alusión a los dictadores, personajes a quienes el poder, tanto político como militar, no los ennoblece sino que los corrompe ¿Acaso el general Zod no tiene un trasfondo, muy elemental, de Hitler o Stalin? 

 

El principal encuentro con los humanos lo tienen en EU, concretamente en un pueblo de ese país. Allí hacen demostraciones de poderío para intimidar a los civiles, y darles el mensaje claro de lo que les espera: tiranía y opresión. Entonces llega la fuerza pública, la cual es vencida con facilidad. Los villanos festejan el hecho, haciendo gestos de triunfo, Zod se alardea de ser la única autoridad; para probarlo, se acerca a un general de la república, le arranca las estrellas y le pregunta: “¿A quien obedeces ahora?” el general, muy dignamente, contesta “Solo obedezco al presidente”. El general Zod se enfurece y dice que quiere hablar “con ese que ustedes llaman el presidente”, luego vuela hacia la casa blanca. Al llegar a esta, somete al presidente y proclama, su dominio sobre todas las naciones. Es muy diciente la escena donde se muestra como el general profana la bandera de EU tirándola al suelo; pero también lo es la escena donde el presidente reconoce su abdicación en una alocución en el salón oval. Bajo la sombra siniestra de los villanos, dice lo siguiente: “En nombre de mi país (EU) y en nombre de los otros líderes mundiales, a los cuales hablé, abdico toda autoridad y control sobre el planeta al general Zod”. Muchos dirán, y más los numerosos antiyanquis que pululan por ahí, que, a través de estas palabras, hay “nacionalismo imperialista gringo” en la película. ¿Por qué el presidente dice sobre todo el planeta y no simplemente sobre EU? se preguntarán enardecidos. Bueno, la respuesta no tiene nada que ver con el supuesto imperialismo, no, tiene que ver con un razonamiento lógico. Este razonamiento dice que EU es el motor de la sociedad occidental, que ha mantenido a través de la historia un liderazgo en todo el mundo (que no tiene que ver con imperialismo) y que, en consecuencia, las acciones de su gobierno tienen influencia en el resto del planeta. ¿Qué pasaría si hubiese un golpe de estado en EU, se entronizara un tirano tipo Hitler y gobernara con arbitrariedad? ¡El mundo entraría en caos! Y si, suponiendo, llegase una raza alienígena a la tierra ¿Con quien le interesaría hablar en primera instancia? ¡Pues, con Estados Unidos! 

 

Ahora, volviendo a tomar el cauce de la discusión, en todo esto se puede apreciar un contexto claro: unos dictadores, disfrazados de villanos, que amenazan el poder legítimo, el poder del estado democrático. El mensaje implícito para los niños, más que de violencia, es de civismo: vivimos en un país donde el pueblo no puede ser sometido y es gobernado por una autoridad legítima respetuosa de la libertad, esta, a su vez, tiene un gran enemigo, la tiranía. En este caso, la tiranía está representada en la figura del general Zod y su pandilla, quienes no respetan la autoridad del presidente ni lo que representa: el estado de derecho. 

 

Mientras Zod y sus secuaces hacían de las suyas, Superman renunciaba a sus poderes para casarse con el amor de su vida: Luisa Lane. Ya no sería más el protector de los humanos, sino un mortal común y corriente, que viviría una vida común y corriente. El amor que sentía por Luisa era tan grande que lo motivo a hacer tal sacrificio. Pero las cosas no serían tan sencillas, pronto se enteró de que Zod había subyugado a las naciones de la tierra. En este momento, Superman sintió el llamado de detener la tiranía y restablecer el orden en la tierra. Sólo el, y nada más que el, tenía la suficiente fuerza para hacer frente a la pandilla del general Zod. En este momento de la película, Superman representa la libertad. Se le presenta como un libertador que devolvería la democracia y el estado de derecho que habían sido usurpados. Tal es el mensaje planteado. ¿Es malo para los niños? Creo que no. 

 

Superman recupera sus poderes y va en busca de los villanos. Se entabla un combate en las calles de Ciudad Metrópolis, los transeúntes arengan y animan a su héroe; el presidente, y los líderes mundiales, esperan que gane. Zod y sus lugartenientes usan entonces una treta sucia, de común en los tiranos cuando dirigen una guerra: involucrar deliberadamente a los civiles inocentes para minar la moral del contrincante. Para tal fin, los villanos levantan un bus lleno de gente con el objeto de hacerles daño, Superman consternado exclama “¡La gente!”, y acude al rescate. Ante esta noble actitud, Zod se burla diciendo: “Que tierno, se preocupa por la gente”.

 

Después de asegurarse de que la gente del bus está bien, Superman se da cuenta que el combate puede causar muchas victimas civiles, por lo que decide abandonar la ciudad para trasladar la lucha a un escenario más seguro: su propia casa, que queda en un lugar frío y apartado. Allí acuden, además de el, Zod con sus dos lugartenientes, Luisa (que ha sido tomada de rehén) y el archí villano Lex Luthor (quien, como cosa rara se ha aliado los malos de turno) Vemos a las claras, que nuestro superhéroe tiene como preocupación fundamental el prójimo y su bienestar; no desea involucrarlo en su pelea con los malos, no desea el menor daño para ellos. La enseñanza insinuada es el amor al prójimo, el uso de la fuerza solo para protegerlos. Un niño puede entender perfectamente esto.

 

Al final de la película, Superman, luchando más con inteligencia que con fuerza, recupera a su amada Luisa y vence a la pandilla de Zod. De esta forma, libera a la tierra de la tiranía que deseaba imponerle este villano. También, en un gesto noble, renuncia definitivamente al amor de Luisa para dedicarse por entero al prójimo. Pero lo más relevante del final, es cuando muestran a Superman orgulloso llevando la bandera de EU hacia la Casa Blanca, la escena es grandiosa, monumental y significativa. ¿Qué quiere decir? Que nuestro héroe exalta los valores patrios y lo que significan para los pueblos. A mí, que soy un idealista confeso, me emociona siempre esta escena cada vez que la veo. También me produce emoción el momento en el cual Superman, una vez en la Casa Blanca, hace entrega de la bandera al presidente de los Estados Unidos, una bandera que antes había sido profanada por Zod. “Señor presidente” dice Superman “no los volveré a abandonar más” ¡Qué mensaje tan bueno! ¡Que forma de difundir el patriotismo y los valores cívicos en los pequeños! 

 

Superman tiene tanto poder, que nada en el mundo puede derrotarlo, ninguna arma puede hacerle daño; si el quisiera, podría dominar el mundo, podría ser su amo absoluto. No le resultaría nada difícil derrocar al presidente de EU por la fuerza, e instaurar una dictadura que, desde la Casa Blanca, sometería al resto de los países. Sin embargo no lo nace, y reconoce la autoridad del presidente, respeta la democracia, la libertad, el estado de derecho. Sabe que su deber fundamental es preservar esos valores para el bien del prójimo, el poder lo ennoblece, mas no lo corrompe. 

 

Un mensaje positivo 

Como conclusión, solo puedo decir que nuestro héroe en cuestión, Superman, tiene una buena influencia para los niños, ya que, como ya lo hemos visto, deja enseñanzas de amistad, nobleza, patriotismo, amor al prójimo y civismo. Por eso, es bueno citar lo que dice al respecto la publicación para niños “Gente Buena para un Mundo Mejor”: “Los superhéroes, como Batman o Superman, no nos llaman la atención solamente porque tiene ropa rara, mucha fuerza o vuelan. No, nos llaman la atención porque son ¡buena gente! Siempre están ayudando a las personas, salvando ciudades o defendiendo a los débiles.” Y en otro aparte dice “…ser buena gente es lo que les da fama (a los superhéroes) y lo que hace que los queramos y nos interesemos en sus historias.” Resulta gratificante para mí que al fin una publicación pedagógica no hable mal de los superhéroes ¿Acaso su lado atractivo para los niños no puede ser el hecho de que hagan el bien? ¿No será que el entorno familiar del niño, y no el superhéroe en sí, es el factor que ayuda a transmitirle malos mensajes? Creo que así es, pero ese es otro tema que será tratado en otro apartado de esta antología.



 Publicado originalmente el 19 de enero de 2009 en la primera versión de mi blog  "Diplocodus"

 

 






 

Einstein y su fórmula del éxito 



Un inoportuno le preguntó a Einstein cuál era, en su opinión, el secreto del éxito.

Einstein, comprendiendo la urgencia de despachar al preguntón impertinente, escribió esta fórmula en un trozo de papel: A=X+Y+Z.


 – ¡Magnífico! –exclamó el inoportuno–. ¿Y esta fórmula qué significado tiene?. 

– Muy sencilla –explicó Einstein–: A, es el éxito; X, el trabajo; Y, la suerte. 

– ¿Y la Z? –preguntó el impertinente. 

– Zzzz, Silencio.



Publicado originalmente el 7 de noviembre de 2009 en la primera versión de mi blog "Diplocodus" 

Recordando los TV de la casa , parte I

En la crónica "El televisor Hitachi de perillas" de mi serie de remembranzas , mencioné  brevemente   algunos televisores que  tuv...