Hace muchos años, siendo un niño, me fascinaba
una ilustración del tomo 14 de la enciclopedia “Mundo de los Niños” , o “Childcraft”
según su nombre original en inglés, donde
se representaba una ciudad del futuro según la visión de los años 60s. El autor
es Denver Laredo Gillen (1914–1975), ilustrador canadiense-estadounidense muy
solicitado por editoriales y medios impresos
en la época de oro de la ilustración norteamericana.
Aún conservo el tomo catorce de la susodicha enciclopedia, en ella la ilustración presenta este aspecto de tonalidad verdosa:
No onbstante, en la internet aparece con otra tonalidad más cálida:
Sin ver el original no es posible saber cuál de
las dos versiones es la más veráz. Aunque, me inclinaría por la versión cálida, dejando a las imperfecciones y desajustes de impresión el matiz verde de aquella. Aclarado este curioso tema de artes gráficas
vayamos a la imagen en sí. Esta ciudad futurista estaba compuesta por extraños vehículos
voladores, cúpulas de cristal transparentes, autopistas intrincadas, autos con
cabinas traslúcidas, amplias zonas verdes. Varios elementos del paisaje estaban
sostenidos por delgadas columnas, una
característica esencial de la arquitectura googie , muy en boga en los años
sesentas. Representa la agradable utopía de aquellos años, cuando se pensaba
que para este momento, año 2026, las cosas serían así.
Como la imagen me sigue gustando mucho, decidí transformarla con ayuda de la inteligencia artificial, previa sesión de instrucciones y revisiones, en una fotografía. Un experimento que intenta mostrar cómo sería estar presente en la fantástica ciudad que imaginó Gillen. El resultado es impresionante y extraño, la imaginación cobra vida.
Primero, llama la atención que la inteligencia
artificial (usé ChatGPT) ha corregido, por así decirlo, varios detalles de la
ilustración original; por ejemplo, le puso al monorriel aéreo unas columnas más
robustas en vez de las delgadas que dibujó Guillen. Es claro que estas ultimas no
soportarían el peso de los vagones.
También colocó refuerzos metálicos a las cúpulas transparentes e hizo los autos más aerodinámicos. Y, como ocurrió con el monorriel, fortaleció las columnas que sostienen la pesada estructura cilíndrica del lado izquierdo.
Si observan bien, la AI también cambió el curso del monorriel, no lo extendió hasta la lejanía como en la imagen original. Por lo demás, el espíritu de la ilustración de Guillen luce intacto en la recreación y me gusta de verdad. Seguiré en este ejercicio de recrear expresiones del arte popular con ayuda de la AI.






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