Se conmemora en estos días un hecho poco mencionado por el grueso del público: los 30 años de la batalla de Mogadiscio (capital de Somalia). El antecedente más claro fue la operación “Restaurar la esperanza”, una coalición de 22 países liderada por EU que en 1992 llegó al país del cuerno de Africa con el objetivo de impedir que los señores de la guerra, entre ellos Mohamed Farrah Aidid el jefe de la poderosa Alianza Nacional Somalí NSA , se apropiaran por la fuerza de los alimentos que repartían las misiones humanitarias. El despliegue tenía la venia de la ONU y supondría el fin de una larga serie de guerras tribales, hambruna e inestabilidad política en Somalia.
No obstante, si bien se garantizó la repartición de comida, las milicias de Aidid, quien gobernaba de facto a Mogadiscio vieron en dicha intervención una amenaza y comenzaron atacar a personal de las Naciones Unidas. La matanza del 5 de junio de 1993 de 25 cascos azules paquistaníes por orden del señor de la guerra, fue un duro golpe a los objetivos de la operación humanitaria. Tanto, que condujeron a que líder miliciano fuese declarado prácticamente un objetivo militar, cosa inédita para una misión de mantenimiento de la paz. El 12 de julio de 1993 un hecho agravó aún más la situación: la operación militar contra la “casa de seguridad” donde se escondería Aidid , apoyada por la ONU y llevada cabo bajo el liderazgo de EU. El ataque mató a un número indeterminado de personas (las fuentes difieren entre sí), muchas de ellas somalíes moderados que apoyaban la intervención humanitaria . La muerte de nativos inocentes a manos de la comunidad internacional enfureció a la población, quien se ensañó con 4 periodistas occidentales que intentaban cubrir la noticia , los cuales que fueron linchados por una turba.
Dado que el escurridizo señor de la guerra
seguía vivo y ante la incapacidad operativa de los contingentes de paz para
atraparlo, el presidente Bill Clinton,
con el respaldo de la ONU, aprobó el envío de tropas de élite para buscar y
capturar a Mohamed Farrah Aidid. Estas la componían unos 400 efectivos entre rangers del
ejército de los Estados Unidos y soldados de élite de la Fuerza Delta, todos ellos bajo el mando
del general William F. Garrison.
Es en estas circunstancias donde se escenificó la batalla de Mogadiscio.
En la tarde del 3 de octubre de 1993 se
llevó a cabo, por parte de una fuerza combinada de Rangers y Deltas apoyados
por helicópteros MH-6 Little Birds y Black Hawk, un operativo destinado a
capturar al ministro de asuntos exteriores de Aidid, Omar Salad Elmi, y a su
principal asesor político, Mohamed Hassan Awale quienes se les hacía reunidos
en el Hotel “Olympic”, en pleno centro de la ciudad. La misión debía durar una
hora, el general Garrison
confiaba en que el entrenamiento de la tropas , el apoyo aéreo, la potencia de
fuego y el efecto sorpresa haría posible un buen resultado sin bajas. No fue
así.
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| Lugar del siniestro del super 6-4 de Michael Durant. |
Los milicianos estaban preparados, escondidos en todos los rincones de la vieja ciudad africana. A los gringos les saldría caro atacar en pleno día y en una zona tan céntrica. Los hombres de Aidid tenían abundante munición proveniente del mercado negro y un arma letal: el lanzador de granadas propulsadas RPG-7 soviético. Dos helicópteros Black Hawk, el Súper 6-1, pilotado por los oficiales Cliff "Elvis" Wolcott y Donovan Briley y el Súper 6-4, pilotado por el oficial Michael Durant, fueron derribados merced a estas armas. De esta forma se perdió la iniciativa y ahora las fuerzas de EU, compuestas por 160 hombres, debían enfrentarse a cientos de milicianos. El combate se prolongó hasta la mañana del 4 de octubre, dejando un saldo de 19 soldados estadounidenses muertos, uno secuestrado (el piloto del super 6-4, Michael Duran, que fue liberado días después) y 79 heridos. Solo la intervención de un convoy multinacional , incluyendo fuerzas de la ONU, pudo rescatar a los soldados supervivientes, heridos y muertos. Por el lado de los somalíes, la cifra de bajas no ha podido establecerse con claridad, se habla de 300 milicianos o civiles muertos, quizás más. También de unos 2000 heridos.
Lo más relevante a nivel mediático con respecto a este acontecimiento, fueron las imágenes propaladas por los medios de comunicación de cadáveres de soldados estadunidenses arrastrados por somalíes exultantes a través de las calles de Mogadiscio, todos los muertos vejados provenían del segundo aparato abatido, el super 6-4. De hecho, al sitio de ese siniestro no pudo llegar ningún contingente de rescate proveniente de la base de los EU ubicada en el aeropuerto local; solo acudieron a él dos francotiradores DELTA, los sargentos Gary Gordon y Randy Shughart que pidieron expresamente ser insertados para defender a a las victimas del derribo.
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| Randy Shughart y Gary Gordon, los dos francotiradores DELTA que ofrendaron sus vidas para defender a la tripulación del super 6-4. |
Las valerosas acciones de estos francotiradores, que se enfrentaron solos a los milicianos, ayudaron a salvar la vida del piloto Michael Duran. Murieron finalmente superados en número y con las municiones agotadas para luego sus cuerpos ser convertidos en botín para las turbas.
Mogadiscio y su batalla provocaron un giro abrupto en la política exterior de Estados Unidos, aquellas imágenes horrendas laceraron la sensibilidad del pueblo estadounidense. Por eso, el presidente Bill Clinton canceló de plano la misión en Somalia, por esa razón no quiso intervenir en el genocidio de Ruanda en 1994... Había un temor visceral de que muchedumbres descontroladas mataran y arrastraran soldados de EU. De ahora en adelante solo se intervendría si estaban comprometidos los intereses de la unión, nada de defender pueblos ajenos, ni repartir comida.
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| El libro de Mark Bowden sobre la batalla de Mogadiscio. |
En 1999 el periodista y escritor estadounidense Mark Bowden publicó un libro titulado en Latinoamérica “Black Hawk derribado” donde, tras una ardua investigación, cuenta en clave de novela los acontecimientos acaecidos desde la óptica de los soldados involucrados en la batalla. Creo que es el mejor trabajo histórico que existe al respecto. Después, en 2002, el director británico Ridley Scott dirigió la versión cinematográfica del libro. Tanto la novela como el film los he consumido con vivo interés, ya que para el servidor que escribe estas líneas la batalla de Mogadiscio es sin duda uno de los sucesos históricos más relevantes y dramáticos del S XX.
Para más información:
Black Hawk derribado, Mark Bowden (1999)





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