viernes, 30 de diciembre de 2022

La pequeña joya del Álbum Blanco de The Beatles

 


The Beatles nunca dejará de sorprenderme, ya que siempre encuentro un motivo para volver a hablar de su música. Basta escuchar una vez más un álbum de ellos para encontrar algo nuevo que no se había percibido antes, ya sea un sonido, una nota u otro detalle.  

Esta vez me refiero a "Good Night", un tema que cierra el mítico "Álbum Blanco" y que, además, no es no muy conocido por el fanático profano. Originalmente se concibió como una canción de cuna que John Lennon le compuso a su primer hijo Julian. Es aparentemente sencilla pero de extraordinaria dulzura y ternura. Toda una obra al mejor estilo Beatle, que básicamente tenía estos tres componentes: sencillez, belleza y efectividad. 

Tres elementos me llaman poderosamente la atención en esta canción: la melodía, los arreglos musicales y la voz solista. Del primero, no hace falta describir con líneas lo que se puede disfrutar con los oídos, una preciosa melodía acompañada de una letra íntima y sutil; con respecto al segundo, los arreglos son inspirados en el estilo de las bandas sonoras de los largometrajes clásicos de Disney donde hay cuerdas, voces angelicales y diversos efectos; en cuanto al tercero, la voz es singularmente cálida y serena, casi un susurro al oído. Para quien apenas empieza a escuchar a los Beatles, podría ser la voz del mismo Lennon, o la de Harrinson o Mc Carthey. Pero no, es la voz de Ringo Star. Del por qué le fue asignada la interpretación vocal, tiene una explicación lógica: se necesitaba un tono bajo, susurrante y tierno. Y aunque el resto de los Beatles estaban perfectamente capacitados para lograrlo, pensaron que si lo hacía una persona con capacidades vocales limitadas, se obtendría un resultado más espontáneo. De hecho, Ringo canta sin emular ningún artificio, logrando una interpretación muy natural que hizo posible una canción sin ningún tipo de rebuscamiento. La obra la completa el maravilloso arreglo orquestal del quinto Beatle, George Martin. 

Otras características estilísticas de la canción

Más allá del hecho de que Good Night nació como una nana, cabe resaltarle otras características, como lo es su estampa Art Pop. En efecto, esta canción es un ejemplo de esta tendencia artística que precisamente estaba fresca a finales de los 60s (cuando se lanzó en Álbum Blanco) Así como los artistas plásticos usaban iconos comerciales y populares para inspirar pinturas (Andy Warhol con sus latas de sopas, Roy Lichtenstein con sus comics del tipo que aparecían profusamente en los periódicos) los Beatles tomaron un estilo musical comercial ( tipo Disney ) para arreglar su canción. Porque esencialmente las películas de Walt Disney (incluyendo, por supuesto, sus bandas sonoras) fueron, y han sido, un icono de la cultura popular.

Para finalizar, como dato curioso, se ha dicho que el  comediante y escritor mexicano  Roberto Gómez Bolaños (Q.E.P.D) se inspiró en esta canción  para componer e interpretar   "Buenas noches, vecindad"; pieza musical    que aparece al final del icónico capítulo "Vacaciones en Acapulco" de su famosa serie humorística "El Chavo del Ocho".


 

Portada interior del famoso "Álbum blanco"  de The Beatles

 

 

 

 


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