jueves, 19 de junio de 2025

El ala volante que lanza bombas




Como aficionado a la aviación militar, no podía dejar pasar la oportunidad, dadas las últimas noticias, de hablar brevísimamente de este extraño avión, fuente de conversación entre los frikis y ñoños del tema.

A raíz de la reciente escalada bélica entre Israel e Irán, el presidente Trump ha sido arrastrado a un dilema que seguramente no lo deja dormir: intervenir o no en dicho berenjenal. Su amigo personal, y primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu le ha pedido insistentemente que le ayude a destruir el complejo nuclear de Fordow (enterrado en las montañas del país persa).

Solo Estados Unidos tiene la gigantesca bomba capaz de penetrar el subsuelo y explotar para destruir el complejo...Y solo el tiene el avión que puede transportarla y lanzarla, el bombardero polivalente Northrop Grumman B-2 Spirit.

La primera vez que tuve noticia de el fue en 1992 leyendo una revista especializada. En esa época aún no se había revelado oficialmente la aeronave al mundo, pero circulaban informes y fotos parciales entre los investigadores.

El B2 fue concebido como un hijo de la guerra fría para penetrar, sin ser visto por los radares, en el espacio aéreo soviético (tiene tecnología furtiva) a fin de lanzar o disparar bombas u ojivas nucleares y convencionales... En caso de un conflicto directo, aunque, en el fondo su misión era la disuasión. El proyecto, que lo ganó la Northrop Corporation, tuvo un desarrollo largo y tortuoso. Cuando el nuevo bombardero estuvo listo para entrar el servicio activo en 1997, la Guerra Fría había terminado hace varios años.  

Así que el B2 tuvo que reinventar su misión. Ya no iba a amedrentar a la URSS, sino a intervenir en una serie de conflictos como el bombardeo a Kosovo (1999), la  guerra afgano-estadounidense (2001-2021), la segunda guerra de Irak (2003), la Operación Amanecer de la Odisea (2011) y el bombardeo contra los hutíes, en Yemen (2024); siendo está operación, todavía en tiempos del Biden como presidente de EU,  la ultima acción oficial del aparato. 

Estamos hablando, en consecuencia, de un avión militar poseedor de un respetable historial de combate. A pesar de que cumple 28 años de servicio activo, su tecnología revolucionaria no ha perdido vigencia. Muchos detalles de esta continúan  siendo secreto de Estado. Y su aspecto inusual,  de ala volante, le confiere una presencia intimidante y amenazadora. 

Parece que el  veterano B2 podría regresar  al combate, volar medio mundo (generalmente  despegan de sus bases en Estados Unidos para sus misiones), asustar al ayatolá iraní Alí Jamenei y desmantelar el programa nuclear de Irán.





La Voyager 1 en el espacio intergaláctico.

  Me encuentro desarrollando   clips de videos donde recreo   hechos científicos, pero en un lenguaje visual asequible al gran público. Cada...