martes, 12 de agosto de 2025

Aquellos buses

 

Ilustración del autor del blog

Tengo una memoria de largo plazo muy afinada, puedo recordar  detalles certeros, especialmente en lo referente al aspecto y características de las cosas; la marca del televisor que teníamos en casa, el tipo de cámara fotográfica que usaba mi finado padre, el modelo de los carros que compró a lo largo de su vida, los zapatos que este servidor usaba, etc.

Desde luego, siendo aficionado (como lo fue mi padre aunque él era un verdadero maestro en esto)  de  los inventos, puedo recordar los modelos de los buses que usaba en mi infancia para transportarme. De hecho, cada vez que me subía en un bus, grababa en mi memoria  todas las características de este: modelo, marca, carrocería, etc. 

En los 80s el transporte colectivo público que pasaba por mi casa, y que unía al  municipio de  Soledad con  la ciudad de Barranquilla,    estaba conformado por buses de los 60s, 70s y los del año. Los dos primeros, salvo algunas excepciones, tenían carrocería de estructura de madera revestida de  lámina galvanizada. Recuerdo bien aquellas ventanas de marco de madera abatibles que al momento de sobrevenir un chaparrón o aguacero, los pasajeros debían subirlas (ver figura 1). Estas carrocerías hacían mucho ruido cuando el vehículo transitaba, sobre todo si había baches en la carretera; las ventanas tronaban así estuviesen bajadas o subidas, es un  sonido que  nunca olvidaré.

Sistema de ventanas de los viejos buses de carrocería de madera y lámina galvanizada.

Los buses más viejos (carrozados en madera),   eran en su mayoría chasises Ford B 600 de 1966   y , en menor grado, Ford Mercury de 1960. Cubrían las rutas “ Calle 17 Ferry (que llegaba hasta la plaza de Soledad”  e  “Hipódromo Inem Salamanca”, la cual pasaba a una cuadra de mi casa y era la que tomaba para retornar del colegio en 1987. Ya en esa época, estos colectivos lucían desvencijados, pues estamos hablando de 20 o 30 años de uso.

De la línea Ford, también estaba el  F 850  Super Duty de 1966 , el cual no recuerdo haberlo visto en rutas de Soledad. Me subí en algunos durante  las innumerables veces que, de la mano de mi madre, recorrí Barranquilla acompañándola en sus diligencias. 

Catálogo informativo sobre  las especificaciones técnicas del chasis Ford B 750, de la misma familia del B 600. 


Representación de un bus Ford B 600  modelo 1966, carrocería de madera y lámina.
 Ilustración del autor del blog. 


Portada de folleto informativo sobre buses Ford  de 1966 para transporte escolar. En los Estados Unidos, casa matriz de la marca, estos modelos eran   promovidos para ese acometido  dada su solidez y estabilidad.  Estas virtudes fueron claves para adaptarse al trabajo duro en las calles soledeñas y barranquilleras. 

Otro modelo muy popular en el transporte público colectivo en tiempos de mi infancia era el Dodge D - 600 de 1970  y el Dodge D- 600 de 1979. El primero era el más longevo, cubría generalmente las rutas “Calle 17 Salamanca” ,  “Calle 17 Bocas de Ceniza” y “Calle 17 Ferry”. Algunos estaban carrozados en madera luciendo las icónicas ventanas abatibles y otros, más custonizados, tenían carrocería metálica y ventanas de vidrio corredizas. Tanto  los Ford  de 1966 como  los  Dodge  de 1970 eran movidos   por  motores de gasolina.


Quizás en mi infancia me subí en este bus, un Dodge D - 600, probablemente de 1969 o 1970.  Era costumbre que los conductores se retrataran junto a los vehículos, ya que los consideraban como a unos verdaderos compañeros.Cada bus tenía su  conductor  exclusivo, quien debía velar por su cuidado.


El chasis Dodge D- 600 de 1979 (y posteriores) era en ese entonces  un modelo más avanzado y potente. Algunos contaban con carrocería metálica marca “Superior” y otros con la tradicional de madera. No recuerdo haber visto alguno con motor de gasolina, pues la mayoría eran diesel, más eficiente  para el transporte urbano. Prestaba servicio en la ruta “C17” ( calle 17). Cabe destacar, además, las busetas Dodge (solo recuerdo una operando en la ruta Calle 30 American Bar), muy cómodas, con suspensión delantera independiente. Este tipo de vehículos colectivos fueron tremendamente populares en la ciudad de Bogotá (acuérdense de la serie “Romeo y Buseta”). 

Bus Dodge (1979 en adelante), carrocería Superior y motor diesel.

Hacia 1982 – 1983, empecé a ver en las calles  de Soledad  el bus Chevrolet B-60. De guardafangos curvos y motor de gasolina, este modelo databa realmente de los 70s, siendo tarde su llegada a las calles de mi infancia. En todo caso era una novedad verlo engalanado con carrocerías metálicas  marca “Independiente” ,  cubriendo las rutas “C17” y  “Calle 30 American Bar”.  A finales de los 80s, llegó el popular “Cara de cartón”, un bus cuyo nombre de pila era Chevrolet B-60, igual que su homónimo de los 70s, pero con un diseño cuadriculado, anguloso que le daba esa impresión de ser una caja de cartón; su motor de gasolina tenía un sonido característico, que me sonaba acaso más silencioso que los viejos Ford y Dodge de los 60s y 70s. Además de la ruta “Hipódromo Soledad aeropuerto”, operaba también las de su pariente. A estas alturas, finales de los 80s  e inicios de los 90s, todo bus nuevo salía al ruedo  carrozado en metal; aquellas viejas moles de madera y lámina galvanizada  estaban convirtiéndose en  un recuerdo, sobreviviendo únicamente en la figura de las tradicionales chivas turísticas.

Bus Chevrolet B-60 (1982 en adelante) 


Bus Chevrolet B-60, el popular "Cara de cartón"  (1989 en adelante)  con carrocería independiente.

En los 90s aparece  el famoso “Kodiak” o, en su denominación para bus, “Chevrolet B 70” (el apodo proviene de su denominación para la versión camión). Dotado de un enorme y  potente motor diesel, podía desarrollar con facilidad grandes velocidades, incluso aún lleno de pasajeros. En 1995 lo vi por vez primera en la  ruta “Carrera  54 , 58, callle 77” que  fue inaugurada con un lote de buses nuevos. La durabilidad y fortaleza de este modelo fue tal, que 20 años después aún había ejemplares en servicio en la ruta “Carrera 54 Uninorte”.  Tan solo hace unos tres años, alcancé a subirme en uno de ellos. También en los 90s vieron  luz los chasises de autocares marca “Izuzu” carrozados por “Independiente”, “Blangar”.


Bus Chevrolet B-60, apareció en las calles de mi municipio Soledad en 1994 -1995.

A lo largo del nuevo milenio (2000 en adelante) aquellos buses que me transportaban en mi infancia le han dado a paso a eficientes busetones con chasises Chevrolet armados merced a  carrocerías  “Marco Polo”, “Busscar” y otras. La última moda son los Buses climatizados de chasis “Scania” carrozados por las marcas mencionadas. Mención aparte merece el sistema de transporte masivo “Transmetro” que usa chasises Scania e International carrozados por Busscar y Marco Polo. 

Ya son lejanos los días en los que me asomaba en mi ventana a ver pasar aquellos buses.  Todos ellos  pintados de vivos colores y diseños, todos  personalizados y bautizados por sus conductores, quienes los adoptaban como sus compañeros de lucha; adornando su interior con cortinas, espejos y foquitos.  Cada uno tenía su impronta que lo identificaba de los demás, de esta forma aquel niño podía identificarlos como si fueran parte de una colección.



La Voyager 1 en el espacio intergaláctico.

  Me encuentro desarrollando   clips de videos donde recreo   hechos científicos, pero en un lenguaje visual asequible al gran público. Cada...